En la carta de presentación de la sección les decía que algunos artículos serían basados en experiencias propias o que viera en Internet, pues bien, este artículo va a tratar sobre algo que leí en Internet hará un par de meses.

Imagínense la siguiente situación:

Están navegando por Internet a la búsqueda de algo que os interese (cine, música, información bursátil, etc...), supongan que están buscando información bursátil y que encuentran un sitio muy bueno que ofrece información de calidad. Dicho sitio edita una newsletter semanal con un contenido mas que brillante, como pueden comprobar viendo ediciones pasadas, asi que dan su permiso para que dicho sitio les envíe semanalmente su newsletter.

En el formulario de registro para darse de alta en la newsletter le piden que dé su email y que rellene los campos de su interés. Nada más. No hay ninguna casilla en la cual le pregunten si quiere recibir información relacionada con los temas de su interés.

Han pasado un par de meses y cada semana ha recibido la newsletter llena de buen contenido, de tal forma que la newsletter se ha convertido en algo que usted espera con ganas.

Sin embargo un buen día le anuncian que cada semana va a recibir publicidad del mundo bursátil y que si usted quiere seguir recibiendo la newsletter tendrá que dar su conformidad al envío de publicidad, de lo contrario deberá darse de baja.

¿Qué le parece? ¿sigue la empresa practicando el marketing de permiso?

Desde mi punto de vista habría muchos matices que analizar ya que nos encontramos ante una imposición: " o recibes mi publicidad o te das de baja"; pero por otra parte te dan la opción de elegir y además no han de olvidar que la newsletter le ofrece cada semana información valiosa.

Este es un artículo breve ya que lo que pretendo es que ustedes tengan sus propias opiniones y si les apetece dármela, estaría encantado de leerla y publicar un resumen el mes que viene con las mejores opiniones.

El marketing de permiso me gusta decir que es una mezcla de estrategia, sentido común y ética. Este es un clarísimo ejemplo de estos 3 factores.