Lola García es Diplomada en Protocolo y Relaciones Instituciones, y en Marketing y Dirección Comercial.La mejor experiencia que una persona puede emprender, es averiguar que le impide llegar a conseguir el éxito que desea. Descubramos ahora, algunos de esos ladrones que le impiden llegar... ¿Vamos?
La principal cuestión que nos afecta para que los cambios se produzcan en nuestra forma de ser, de actuar y de alcanzar nuestros objetivos, es el miedo. De forma inconsciente, nuestras voces internas, nos están paralizando y no nos dejan actuar, dejando nuestros objetivos y deseos de cambio, prácticamente, en el punto de partida, esto es, en el planteamiento inicial, deseando, pero no actuando.
Pero ¿cómo plantar cara a esta situación y salir victorioso? Para triunfar y empezar a actuar en nuestra consecución de alcanzar las metas y todo aquello que deseamos, es muy importante, que conozcamos por qué y cómo empezar a descartar y alejar, todos los temores que nos inmovilizan e impiden conseguir nuestros deseos y comenzar nuestro plan de acción.
Casi todo radica en nuestra autoestima y por ello, me gustaría destacar dos situaciones que nos ayudarán a tener seguridad en nosotros mismos y llegar a nuestro destino.
En algunas personas es tan grande el temor por fracasar, que se pasan la vida pensando que deberían hacer tal o cual cosa, pero no empiezan a actuar. ¡El mayor fracaso es no intentar nada!. No se resista, descubra el gran poder interior que tiene y comience.
¿Cómo hacerlo? Póngase en marcha y retome aquella tarea o decisión, que lleva aplazando desde hace un tiempo porque no sabe como va a salir o que resultado obtendrá.
¡No lo deje para mañana, comience en este mismo momento aquello que lleva aplazando un tiempo por miedo a fracasar!
Descubrirá el gran poder “mágico” que tiene dentro de usted cuando se ponga en marcha, haga lo que tiene que hacer y descubra, que no pasa nada por obtener una negativa o por no conseguir lo que pensaba. Aprenderá que cualquier cosa que emprenda tiene diferentes formas de realizarse y que, probablemente, lo debía haber realizado de otra forma y entonces, habrá comenzado a tomar carrerilla para intentarlo de otra forma.
No hay mayor fracaso qué aquello que no se ha intentado. No hay gestión mal hecha, salvo aquella que no se ha realizado.
No se quede en la parálisis del análisis por miedo, cuando usted comienza a hacer cosas y actúa, usted está tomando un impulso impresionante para convertirse en el mayor “Conseguidor de sus sueños”, por tanto, estará llegando a la consecución de sus objetivos.
No hay nada mejor para no ponerse en marcha, que esperar que sus palabras y sus acciones, sean del agrado de las personas que le rodean.
Si usted espera que sus acciones, sus palabras, las decisiones que tome, el modo en el que se comporta, su estilo de vida, su negocio, etc., sea aceptado o respetado por su entorno, estará dejando de hacer lo que tiene que hacer, para dejar paso, a otras personas que nos les importará la opinión de los demás tengan de él o de sus acciones, y realizarán, lo que usted se lleva planteando desde hace tiempo y le adelantará en su camino al éxito.
Cuando usted dice, hace, gestiona o decide, algunas personas pensarán que es lo mejor que podría pasar, otras opinarán que se está equivocando y a algunas, les resultará indiferente. Analice por qué sucede esto y entonces, encontrará el impulso necesario para ignorar el miedo que le impide hacer algo, por el hecho de ser juzgado.
Piense que muchas personas le criticarán porque le tienen envidia porque usted hace o dice cosas, que ellos jamás se atreverán a decir o hacer. Recuerde siempre que, diga lo que diga o haga lo que haga, para unos serán acciones acertadas y para otros, se estará equivocando. Jamás conseguirá que todo el mundo esté de acuerdo con lo usted hace o dice, entonces ¿por qué preocuparse?
Pues entonces ocúpese y no busque la aprobación de los demás. Actúe de acuerdo a cómo usted es: haga, diga, emprenda y consolide todo aquello que desea, y siempre recuerde, que debe hacerlo de una forma honesta, ética y buscando el beneficio y el crecimiento personal, pero nunca buscando el perjuicio de nadie.
Cuando usted pone en marcha un negocio o una idea, busque ser el mejor, en ofrecer algo diferente o más ventajas para sus clientes, dé un mejor servicio, productos de calidad, cubrir una necesidad que haya detectado o cualquier otro tema que le ayude a destacar o sobresalir, pero nunca perjudicando a otros o haciendo una burda copia.
El reconocimiento social y profesional es importante y se consigue paso a paso, trabajando y ofreciendo a los demás lo mejor de nosotros mismos, por tanto, no se preocupe de lo que los demás piensen, ocúpese de ser y de dar lo mejor de usted mismo.
Lola García