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Adaptarse al cambio o crear futuro, está en tus manos
- By Guido Samelnik
- Published 07/23/2007
- Estrategia
- Unrated
Guido Samelnik
Coach
Profesional Certificado, especializado en Liderazgo y Diseño Ontológico
en el ICP, formado por James Selman –Coach Senior reconocido a nivel
mundial-.
Graduado en Marketing, en la F.A.E.C.C.
Director de GL Health & Coaching Consulting, empresa dedicada al Coaching Ontológico, Liderazgo, Salud y Calidad de Vida.
Ha dictado cursos, talleres y programas de capacitación y formación en
Coaching, Liderazgo, Relaciones Humanas, Desarrollo Personal, Ventas,
Trabajo en Equipo, Efectividad, en ámbitos empresariales,
educacionales, deportivos y personales, en Latinoamérica.
Ha formado, capacitado y/o coacheado personal de estas empresas: Royal
Canin, IBM Argentina, Lan Chile, O.H.A. Macabi, Fitness Brasil, Towebs,
M.I.F.F., E.R.A., Organización ML, Sieco S.A., http://Eduguia.com, Open Sport,
Assist Card, Nación AFJP, Atletas de Aeróbica de Competición, Instituto
Albert Schweizter, Business English School, Telefónica de Argentina,
BDO Consulting, Horwath Canepa, VIC, Banco Credicop, Grupo CyM, IDEP,
8mm Producciones, Upper School, Arion Informática, Highland Park, Le
Parc, New Body Building, Beware of Dog, PlusPetrol, Lo Jack, EAN,
CECOM, R&P, PNL Group, Conagra Snack Foods, Escuela de Liderazgo
Integral, Sistemas Rotoplas, PSA, Serono, Fundavida, EDIP, Bumerang,
Cristal Eventos., Sierra, entre otras.
Es miembro de la Asociación Argentina de Profesionales del Coaching,
entidad reconocida por la International Coach Federation – I.C.F.-.
Director y Coach del Programa Internacional de Formación de Coaches y Facilitadores.
Ha disertado en reconocidos congresos, en diferentes mercados:
- 1er. Congreso Internacional de Educación.
- 1st. & 3rd. National Conference for English Directors and Coordinators.
- 1er. Congreso Regional de Asistentes Ejecutivas.
- 3ras. Jornadas de Management de la Patagonia.
- Exponenciar
- CLEIN ( Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Ingenieria Industrial )
Autor de numerosos artículos publicados en sites y revistas internacionales de negocios, educación y capacitación.
Invitado a la televisión como especialista en el campo del desarrollo humano y organizacional.
Trabajo en departamentos comerciales / ventas de empresas de primer nivel, como IBM Argentina y Telecom Argentina.
Temas: Coaching Ontologico - Liderazgo - TeamBuilding - Comunicacion - Diseño de Futuro
País de residencia: Argentina.degerencia.com
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Adaptarse al cambio o crear futuro, está en tus manos
“Pero tu no entiendes, estamos
en crisis”, “Esto es lo mejor que podemos hacer con lo que tenemos”, “Y que
quieres que hagamos, no has visto como está el mercado”, son algunas de las
frases que se escuchan al entrar en la sala de Directorio de las empresas
hoy en día.
Habrá salida de esta cajita en la cual estamos metidos? Consultamos a Guido
H. Samelnik, coach profesional especializado en efectividad humana y
desarrollo organizacional, que hace más de seis años trabaja con personas y
empresas desafiando el límite de lo posible para alcanzar resultados extra-ordinarios.
“La mayor limitante que tenemos ante nosotros somos nosotros mismos, el
lenguaje que usamos para describirnos y describir la “realidad” y
fundamentalmente como nos relacionamos con el futuro”, nos comenta Samelnik.
“Converso con muchos directivos y gerentes sobre sus visiones como empresa,
y cuando los escucho noto que su forma de expresarla no es muy poderosa”.
Aparecen en los escritorios de sus despachos frases tales como “Seremos una
empresa de excelencia”, “Seremos los líderes en nuestro rubro”. Sin darnos
cuenta, lo que hacemos más que acercarnos a esa visión es alejarnos cada vez
más. El lenguaje no es inocente.
Cuando decimos “Seremos...” estamos implicando detrás de eso que decimos
tres aspectos importantes: 1- No lo somos, 2- tenemos un camino largo y duro
por recorrer para serlo, y 3- es posible que no lo logremos. Automáticamente
nos separamos entre quienes somos y nuestra visión de lo que queremos lograr.
Imaginen a William Wallace diciéndole al rey de Inglaterra “Bueno, quizás
algún día seremos libres”, “Lo vamos a intentar, veremos que podemos hacer
para ser libres”. Cuando lo ves a William Wallace hablando de su libertad,
todo su ser, todo su cuerpo, y su discurso hablan de libertad, no es una
conceptualización racional. No la libertad como una visión a la cual apuntan
como pueblo, sino como un estado de su ser actual, desde donde parten. El
dice “Somos libres”, y a parir de esta declaración en el lenguaje, todos sus
pensamientos, todas sus acciones, toda su energía están en sintonía con la
libertad.
El futuro no existió ni existirá jamás, es solo una conversación que tenemos
hoy en el presente. No podemos predecir el futuro como si existiera
independientemente de nuestro lenguaje. Lo que podemos hacer, es crearlo a
nuestra manera.
Para eso, un coach trabaja con su equipo para pararse en el resultado y ver
desde allí el mundo: ¿Cómo se ve el mundo desde este nuevo lugar?, ¿Cómo se
siente?, ¿Qué está pasando?, ¿Cómo lo logramos?, ¿Cómo estamos coordinando
acciones?, son algunas de las preguntas que nos hacemos para estar “viviendo
el resultado”. No miramos a la posibilidad, sino que nosotros como equipo
“somos la posibilidad”. Una vez hecho esto, miramos para atrás en el tiempo
y empezamos a ver que tendría que haber pasado anteriormente para que esto
este sucediendo en la actualidad y de esa manera planificamos las acciones
necesarias que nos están faltando en el presente para llegar a ese resultado.
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¿Cómo sería si pudiésemos hacerlo?
-
¿Qué conversaciones que no estamos teniendo, podemos empezar a tener?
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¿Cómo se vería un resultado ideal?
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¿Quiénes podemos ser para crear el cambio que necesitamos?
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¿Qué pasaría si hacemos eso que nadie todavía hizo?
-
¿Qué tendría que pasar para que estemos satisfechos con los resultados?
Desde la planificación tradicional, generalmente desechamos cualquier idea o
proyecto que este por fuera de lo que consideramos el límite de lo posible, lo
que para nosotros juzgamos irracional, sin darnos cuenta que como seres humanos
somos incapaces de ver la “realidad” tal cual es, sino que solo podemos ver lo
que como observadores podemos interpretar por nuestras historias y experiencias
pasadas.
El considerarnos seres racionales nos ayudo a llegar hasta donde llegamos en la
actualidad, que por cierto ya es mucho, pero hoy es la mayor fuente de
limitación como seres humanos. Matamos nuestra propia creatividad al desechar
ideas que salgan de lo ya establecido.
Cuando planificamos el futuro desde el presente pensando en lo que pasó en el
pasado, entonces hacemos que el “futuro sea una prolongación del pasado”, o sea,
más de lo mismo. Comenzamos a tomar las pequeñas acciones que están a nuestro
alcance por los recursos limitados que tenemos, y esto hace que caminemos muy
despacio, ocupándonos de las cosas urgentes y entrando en círculos viciosos de
los cuales es muy difícil salir. Racionalizamos acerca de las posibilidades a
futuro, pero nuestro cuerpo sigue preso de la angustia y la resignación por la
“realidad” actual.
“Pararnos en el resultado de lo que queremos” nos permite vivir en el cuerpo la
sensación de ya haberlo logrado. El camino se hace mucho más fácil, como
personas nos sentimos mucho más seguros. Cuando tu lenguaje y tu cuerpo hablan
el mismo idioma, nuestras acciones son mucho más precisas, consistentes, y
poderosas. Dejamos de ver a la posibilidad como algo que hay que buscar o
encontrar, sino que “nosotros somos la posibilidad”, y desde nosotros creamos el
cambio que queremos lograr. Hay una famosa frase que dice “Si quieres ser fuerte,
hazte el fuerte”. Generalmente creemos que solo podemos hacer las cosas que
nuestro ser nos lo permite. “Somos chicos, por eso no podemos hacer lo que hace
la empresa grande”. Esta creencia destruye toda posibilidad de cambio. Podemos
seguir creyendo que esa es la única verdad, o podemos empezar a ver que también
nuestro hacer genera quienes nosotros somos. “Por no hacer las cosas que hacen
las grandes empresas, es que somos chicos”. Si esperamos a tener coraje para
tomar desafíos, quizás nunca hagamos nada, si nos comprometemos a desafiarnos a
nosotros mismos, en el preciso momento en el que tomamos el desafió, estamos
siendo valientes. Gandhi lo decía con sus palabras: “Seamos el cambio que
queremos ver en el mundo”.

