
Administradora de empresa, especialista en asesoria y consultoria de organizaciones de la Universidad de Antioquia, Medellìn.
Escritora de articulos de gerencia y diagnostico y talento humano.
Temas: Gerencia, liderazgo, finanzas, nuevas tecnologías
País de residencia: Colombia.Hoy se habla de transliderazgo
refiriéndose específicamente al desarrollo aumentado de las habilidades
competitivas para enfrentar los cambios rápidos del mundo globalizado. Un
liderazgo más allá de las fronteras cuyo único fin es conducir a otros ser
lideres en lo que son buenos. Es un termino que para los países
latinoamericanos es nuevo, sin embargo, desde hace mas de doce años se viene
trabajando en ello. Realmente qué significa? En mi concepto es un término
antiguo traducido a un vocabulario moderno como lo son otros que vienen a
nuestros países con gran furor y cuya puesta en marcha de forma, lo orientan
aquellas empresas qué más recursos poseen, sin embargo en el fondo o en su
contenido filosófico y profundo, muy pocos los viven como ha pasado con
otros que en su oportunidad alcanzaron a remover las sillas de los gerentes
y jefes de personal como reingeniería, innovación, emprendimiento,
transformación gerencial, talento humano por recurso humano, (suavizando con
esta expresión. lo que no se hace en la práctica)
Como dije antes, transliderazgo se refiere a crear con la conciencia en lo
que se está planeando teniendo en cuenta consecuencias, alcances y sobre
todo con profunda reflexión y alto sentido social. Todo esto con el fin de
acabar con una serie de términos cuyos conceptos no se han podido digerir.
Sin embargo, no es nada nuevo, solo que quizás, es el tiempo que el ser
humano que habita este planeta trabaje en unidad en aquellas expresiones y
pensamientos que nos dejaron Jesús de Nazaret, Aristóteles, platón, Einstein,
Gandhi, nuestros tatarabuelos, abuelos y padres y que con el correr del
tiempo se han tratado de eliminar, cambiar de nombre y hasta esconderlos a
fin de destruir, por parte de los detractores de la humanidad, la esencia
divina del ser humano.
Desde hace más de quince años se venía trabajando con la idea del hombre por
el hombre, para acabar con la indeferencia por el mundo, pero actualmente no
sólo esta es la prioridad número uno sino que a ella se ha sumado la
problemática del medio ambiente y el efecto del calentamiento global en
todas las áreas económicas, sociales y políticas de todos los países.
De ahí que se hace necesario inventar ahora si, lo difícil, porque, de
hecho, parece que lo fácil ya fue creado. Para ello se requiere de personas
fuera de lo “normal” aunque lo normal podría ser lo contrario. A este tipo
de personas se les llama hoy por hoy Translíderes.
Einstein decía “Si quieres ver resultados diferentes, no hagas siempre lo
mismo” y recomendaba, nunca deje de hacerse muchas preguntas y, mucho antes,
Pablo, el apóstol Pablo del que habla la Biblia, dijo: “ No se acostumbren a
este siglo, cambien su manera de vivir y renueven su mente conforme se
renueva su espíritu”
En otras palabras, grandes personajes a quien si se merecen el título de
ejercer transliderazgo, dejaron una imborrable huella solo que en este
momento es la época, urgente, de recobrar toda esta filosofía y ponerlo en
práctica en todas las áreas de nuestra vida. Porque desafortunadamente,
algunos gerentes y/o dueños de empresas, parecen vivir varias vidas, una
social, otra familiar, otra religiosa y otra laboral. El transliderazgo
invita a ser uno con todo. Invita a que seamos consecuentes con lo que
somos, pensamos y decimos.
La gerencia en Latinoamérica y el verdadero empresario requiere tener una
visión sistémica y holística donde no haya discriminaciones de género ni de
etnia. Tenga la comprensión de su quehacer investigando y analizando su
entorno para crear y poder implementar o desarrollar aquellas ideas
innovadoras que conduzcan a una verdadera reconstrucción de lo que hemos
dejado de ser a causa de todo lo nuevo que aportan los países con mayores
recursos pero que por su velocidad, no alcanzamos a asimilar.
De todas formas y hablando desde la perspectiva de mi entorno social
económico, político, cultura y religioso, y para terminar, no se trata de
ser súper humanos, al contrario, ser más humanos, tener gran sensibilidad
social pero sin dejar la razón, la inteligencia emocional y espiritual para
ser innovadores de verdad, aportantes para el desarrollo, en primer
instancia, familiar, y en su orden, local y por último mundial.
Gestionar el pensamiento es tarea del Translider y obra de quienes gerencia
muy bien su inteligencia espiritual y emocional.