La gran mayoría de programas de desarrollo implementados en las áreas rurales serranas de nuestro país no sólo no han tenido avances significativos, sino que muchas veces han significado una inversión inútil. Una de las razones de este relativo fracaso ha sido la carencia de un modelo de desarrollo concreto y viable que potencie los recursos disponibles basándose en las organizaciones existentes en la sociedad rural. Para superar estos fracasos, repetidos una y otra vez, el presente libro presenta un enfoque de desarrollo micro regional -entendiendo la micro región como un espacio necesaria y básicamente articulado- que permita diseñar planes de corto, mediano y largo alcance con mejores posibilidades de éxito.

El trabajo se basa en el análisis comparado de 10 comunidades, que son a su vez 10 unidades micro regionales representativas del universo comunero, pobre en recursos y expulsor de mano de obra, característico de la mayor parte del Departamento en mención. Se trata de buscar una alternativa a estas limitantes, y por ello la última parte del libro está destinada a la presentación de un modelo de organización y gestión integrada de unidades micro regionales (ORGIUMIC), en el cual las comunidades son entendidas como unidades micro regionales fundamentales. La gestión económica sustenta toda estrategia de desarrollo.

Esta gestión debe ceñirse a algún marco referencial general y por ello el trabajo y análisis está centrado, en el último capítulo, en presentar un modelo aplicable de trabajo micro regional, teniendo en cuenta las características principales de las unidades seleccionadas. La característica principal de las 10 unidades incluidas en el estudio es que conforman un universo de economías campesinas comuneras que combinan producción familiar, aparcería y producción comunal. Tanto las características ecológicas como culturales son homogéneas en estos espacios donde la producción capitalista está ausente y donde no existen grandes propiedades. Es decir, se trata de un contexto de capital comercial o espacio mercantil restringido. El modelo de organización y gestión propuesto sostiene que la economía de las familias comuneras es el interés central del desarrollo deseado.

Además de la familia comunera, el modelo propuesto coloca en lugar central a la institución comunal. Una razón del fracaso de las acciones de diversas instituciones en el agro serrano ha sido generar instancias al margen de la organización comunal existente, introduciendo con ello nuevos espacios de conflictos entre los comuneros mismos, y entre éstos y las Oficinas Públicas o los organismos privados de desarrollo. El modelo que se presenta ahora considera la comunidad como sujeto de sus propias acciones de desarrollo. La comunidad es el eje de la concepción micro regional, eslabón fundamental del desarrollo regional. Por ello, generar liderazgo y fortalecer los canales de participación en la comunidad son piedras angulares del modelo.

La propuesta sugerida es una propuesta optimista frente a quienes sostienen que sólo la inversión de grandes capitales y la generación de polos de desarrollo a partir de esa inversión son la única vía de desarrollo del agro serrano. Apostar por la comunidad implica una decisión política de parte del Estado, y no significa “cosificar” o idealizar una institución fundamental en la sociedad rural. Por el contrario, si pretendemos desarrollar el agro, mejorar el nivel de vida campesino, aumentar la producción y la productividad, articular en mejores términos la relación campo – ciudad, abrir nuevas líneas de especialización productiva no podemos, en el caso de la región de Ayacucho, dejar de lado la principal institución existente, la comunidad campesina.