Consultor en Administración de Operaciones y Estrategia de Negocios. Especialista en Calidad, Productividad, Mejora Continua, Reducción de Costos y Satisfacción del Consumidor. Analizada la información,
se deduce de ella la falta de aplicación de principios fundamentales en
materia de calidad y seguridad.
En primer lugar tenemos el titular “La falta de higiene causa la muerte
a 90 personas en tres hospitales ingleses”; luego en los comentarios se
informa que las muertes se produjeron por tres brotes de infecciones
provocadas por la bacteria Clostriudium difficile que afectaron a 1500
pacientes entre abril de 2004 y septiembre de 2006. Se aclara que éstos
tres hospitales son gestionados por el consorcio privado Maidstone and
Tumbridge Wells.
La investigación sobre el caso fue iniciada por especialistas del
Sistema Nacional de Salud de Inglaterra (NHS) a raíz de denuncias
recibidas por la falta de higiene en los hospitales gestionados por el
consorcio antes mencionado.
Los investigadores concluyeron que esos problemas se debían sobre todo a
que el personal sanitario ponía más empeño en cumplir los objetivos de
reducción de las listas de espera (velocidad de atención) fijados por el
Gobierno que en cuidar de los pacientes. Las enfermeras estaban
“demasiado ocupadas” como para perder el tiempo en lavarse las manos y
cumplir las normas de higiene en vigor en el centro. Se observaron según
los investigadores desde “olor a diarrea” hasta sábanas utilizadas por
anteriores pacientes o enfermos obligados a hacer sus necesidades en la
cama porque nadie tenía tiempo para acompañarles al baño.
¿Qué podemos extraer de ésta primer noticia? En primer lugar la falta o
ausencia total de un compromiso ético tanto de parte de las autoridades
como del personal. Segundo, la falta o carencia de un seguimiento
estadístico (SPC) que permita alertar acerca de la anomalía (los casos
se dieron entre el 2004 y el 2006). El tercer aspecto es la tan mentada
fijación de objetivos numéricos (castigados no sin su justa causa por
Deming) en cuanto a la reducción de las listas de espera fijados por el
gobierno, y llevadas a cabo por los gestionadotes privados sin
incrementar los recursos o mejorar el uso de ellos, sino simplemente
presionando para su obtención al coste que fuera.
Segundo titular “Uno de cada 13 enfermos que ingresa en un centro
hospitalario en España adquiere una infección” Según se manifiesta en el
periódico “los expertos asumen que adquirir una infección nosocomial es
un riesgo asumible e inevitable cuando se permanece ingresado en un
centro hospitalario”. Es necesario aclararles a estos presuntos expertos
que el número de casos reconocidos implica un nivel en sigma de 2,926 o
lo que es lo mismo 76.923,08 fallos por millón de oportunidades, lo cual
representa una cifra absolutamente inadmisible para los actuales
parámetros de calidad (tener en cuenta que las organizaciones de
excelencia persiguen un nivel de 6 sigma lo cual es representativo de
sólo 3,4 defectos por millón de oportunidades).
Entre los detalles que contiene la nota se dice: “Por último, el
personal sanitario, si descuida su higiene, puede ser vehículo de
transmisión de microorganismos de un paciente a otro” (sic).
Finalmente se aclara que para el año 2005 la cantidad de muertes
atribuibles a un proceso infeccioso es de apenas 7.500 personas, o lo
que es lo mismo tan sólo el 2% de los casi 400.000 fallecimientos. Esto
muestra la total falta de conocimientos de parte del periodista, sino su
ausencia de principios éticos, ya que la muerte que puede ser evitada es
de por sí algo más que grave, es gravísimo. Debería tomar consciencia de
que el afectado dentro de ese “pequeño” 2% podría ser él o uno de sus
seres queridos.
Tercer titular “La sanidad catalana implantó lentes defectuosas en 20
pacientes de cataratas”; luego prosigue “El Instituto Catalán de la
Salud (ICS) se ha visto obligado a repetir decenas de operaciones de
cataratas tras detectar una partida de lentes defectuosas que fueron
implantadas a pacientes operados en la red de hospitales públicos de
Cataluña hace seis años”.
Prosigue más adelante “Las lentes intraoculares son del modelo H60M/SN y
formaban parte de una partida defectuosa servida por los laboratorios
Bausch & Lomb a diferentes centros hospitalarios”. Por último se aclara:
“El ICS conocía el problema desde 2001 a través de los propios
laboratorios, que retiraron el modelo de lentilla del mercado. Sin
embargo optaron por informar de forma “individual” a cada paciente a
medida que les hacían “revisiones”, en lugar de emitir un comunicado,
para evitar “alarmismo”, según explicó la doctora Montserrat Figuerola,
directora adjunta de Asuntos Asistenciales del ICS” Las lentes
intraoculares defectuosas han provocado opacidad y pérdida de visión a
numerosos pacientes.
En primer lugar tenemos una falta o ausencia de control en la fuente o
sea en Bausch & Lomb, luego existe una falta de control previo al uso
del material (sistemas a prueba de errores – Poka Yoke), en tercer lugar
se incurrió en el grave error de no dar un aviso inmediato a los
afectados a los efectos de evitarles mayores daños. Muchas
organizaciones, aún con los mejores sistemas de calidad pueden cometer
errores, pero bien toman conocimiento de ello pasan a adoptar medidas de
carácter correctivo para con los usuarios o consumidores de sus
productos, algo que acá a todas luces no se realizó. La doctora
Figuerola expresa “hoy en día quizás habríamos informado de manera
global”.
Cuarto titular: “Esta niña no es nuestra”. “Dos parejas crían durante
diez meses a dos bebés que fueron intercambiadas al nacer en un hospital
de la República Checa”. Preguntas ¿es admisible éste error? ¿podemos
aceptar un fallo de esta naturaleza en uno de los países con mayor nivel
culturar del mundo? ¿qué fallo acá?
Primero se carece de un sistema a prueba de errores, segundo el personal
carece del nivel mínimo de concentración para evitar errores, tercero no
hay una capacitación para la calidad del servicio.
Conclusiones finales: Primero: le pueden intercambiar su bebé en un país
del “primer mundo”. Segundo: usted o un allegado suyo pueden fallecer
simplemente por internarse en un centro hospitalario debido entre otras
causas a la total falta de higiene de sus trabajadores, y a que son más
importantes lograr velocidad que calidad en la atención. Tercero: aunque
las lentes u otro componente sean de una empresa que presuntamente
siguen los criterios de excelencia de EFQM (Fundación Europea para la
Gestión de Calidad) su salud está en peligro. Cuarto: no sólo en África
o América Latina se cometen graves errores, a veces son mucho mayores
los cometidos en los países centrales, como cuando se informa que en
Estados Unidos cuatro personas contrajeron el HIV de un mismo donante en
un transplante.