Graduado en Ciencias Administrativas por la Universidad de Lima, en Perú. Máster en Administración de Negocios – MBA, y Especialización en Dirección de Empresas en la mencionada casa de estudios. Experiencia en publicaciones en temas gerenciales en el Perú, en Diarios de Negocios como “Gestión” y “Síntesis”. Colaborador en la Sección Para Superarnos de la Revista Interna “Comunicándonos” de la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT). Sea en eventos organizados
por los principales gremios de empresarios, universidades e institutos
superiores, el concepto de Calidad Total poco a poco se ha ido
instalando en nuestra cultura, es así como muchas empresas han
incorporado la Administración para la Calidad Total (TQM) a su
funcionamiento cotidiano, desarrollando diversos programas como Comités
de Calidad, Equipos de mejoramiento de procesos, Círculos de Calidad,
etc. encaminados todos ellos como un esfuerzo conjunto para alcanzar la
Calidad a través del mejoramiento continuo, iniciando de esta manera una
verdadera revolución interna en sus estructuras, métodos y
procedimientos.
La búsqueda de la Calidad Total se efectúa a través de la denominada
Administración para la Calidad Total (Total Quality Management, TQM), el
cual constituye un proceso de cambio planeado, inicialmente producto de
una toma de conciencia y de una iniciativa gerencial, pero que
lentamente va involucrando la voluntad y el compromiso de todos y cada
uno de los miembros de la organización, desde los niveles jerárquicos
más altos, hasta los más bajos. Según el experto internacional en
gestión de Calidad Total, el Dr. Shoji Shiba el TQM es “un sistema
elaborado de prácticas, herramientas y métodos de formación para dirigir
corporaciones que satisfagan a sus clientes en un mundo rápidamente
cambiante”, aplicado al sector industrial por ejemplo, el TQM busca que
la empresa produzca bienes de inmejorable calidad, que éstos sean
producidos y distribuidos a tiempo, que duren un tiempo adecuado y que
requieran de un mínimo de mantenimiento.
Bajo este enfoque podemos entender al TQM como un nuevo modelo
administrativo sustentado en una filosofía muy especial, el cual se está
convirtiendo en una auténtica estrategia global que exige la cooperación
de todas las funciones de una empresa: mercadeo, producción, logística,
finanzas, etc. pero que también supone incorporar a todas las
organizaciones relacionadas con la empresa, como los proveedores,
distribuidores, publicistas, entre otros. Aunque cada empresa debe
encontrar su propio modo de poner en práctica el TQM, existen tres
características que toda empresa debe tomar en cuenta: el TQM se centra
en los clientes y la satisfacción de sus necesidades, el TQM trabaja en
la mejora continua de los procesos para elevar la calidad de productos y
servicios, y por último el TQM necesita de la participación total del
personal, todo esto encaminado en crear una cultura de calidad para
todos los aspectos de las actividades de una empresa que le permitan
llegar al éxito.