Nacido en Monterrey, Nuevo León el 07 de Enero de 1951...
Ingeniero Mecánico Administrador graduado en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Post-graduado en Japón con especialidad en Siderurgia y en Sistemas Japoneses para la Calidad y la Productividad.
Diplomado en Alta Dirección de Empresas y en Productividad y Calidad en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Laguna.
Idiomas: Inglés, Japonés.
Puestos desempeñados:
Otras actividades desempeñadas:
Ocupación actual:
México.
¿De que manera podemos saber si la estamos haciendo? Esto es relativo, porque el
concepto del éxito depende de la formación de cada persona, de sus aspiraciones,
de sus necesidades y sobre todo, del tipo de gente de la que se rodea. También
tiene que ver la edad pues lo que nos da estatus ante los demás en los años
mozos, puede ya no interesarnos cuando cumplimos cuarenta. Debemos reconocer
que, generalmente, es la sociedad la que mide nuestro éxito de acuerdo con el
prestigio que nos otorga el dinero, la posición social, la preparación y el
liderazgo. La evaluación más importante es la que nos hacemos nosotros mismos y
esto depende de nuestras verdaderas aspiraciones.
Un error común al tratar de obtener el éxito lo es el equivocar el camino por
tratar de darle gusto a otras personas a quienes consideramos importantes en
nuestra vida, por ejemplo nuestros padres, o algunas personas a quienes
admiramos y a quienes, conciente o inconcientemente tratamos de imitar aunque
sus proyectos de vida sean totalmente distintos a los nuestros. Es por ello, que
al establecer nuestra meta, debemos asegurarnos de que ésta realmente recompense
suficientemente todos los esfuerzos que por ella estamos dispuestos a realizar.
El doctor en sociología Roberto Bermúdez, académico e investigador de la
Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM define el éxito de acuerdo
al estrato social, dice que el prestigio y el éxito dependen del círculo social
en el que se desenvuelve la gente.
En el medio rural, respecto al éxito, la propiedad de la tierra es importante,
así como el cumplir cargos públicos. En las zonas urbanas obreras, el éxito lo
representa un trabajo que permita vivir con dignidad y que permita darle a los
hijos una educación aceptable. Para la clase media, es importante tener una
profesión, negocio u oficio que permita tener otros satisfactores. En los
grandes centros urbanos, la apariencia es lo más importante, así como las
amistades que se frecuentan. El ser reconocido en público también significa
éxito.
Después de un minucioso estudio de las personas que la gente considera más
exitosas de todos los tiempos, se han identificado los factores más importantes
que influyeron en ellas para lograr el éxito. Si reflexionamos y repasamos cada
uno de los siguientes puntos podemos identificar cual nos ha faltado y con ello
también podemos revalorar y replantear nuestros objetivos para echarle todas las
ganas y alcanzar las nuevas metas.
Objetivos. Debemos dirigir todos nuestros esfuerzos en lo que nuestra vocación
nos indique, de esta manera, haremos con gusto lo que sea necesario para
alcanzar nuestros objetivos. El ponerlos por escrito ayuda.
Ferviente deseo de logro. Auto confianza, fe en si mismo, optimismo para no
sentirse desanimado y para estar siempre listo para recomenzar si es necesario.
El movimiento se demuestra andando. Tenemos que romper la inercia, para terminar
algo, primero es necesario empezarlo, los planes sin acción, carecen de sentido.
Edison decía que el genio es 1% de inspiración y 99% de trabajo. No aflojes el
paso, celebra tus logros, pero también, aprende de los errores.
Administrar el tiempo. El recurso no renovable, el que nunca se recupera, si lo
administras bien serás muy eficiente y disfrutaras más tu vida privada. La buena
administración de tu tiempo te permitirá dedicarle tiempo suficiente a tu
familia, y a tus amigos, la ayuda y la inspiración muchas veces puede venir de
quien menos lo esperes; también tendrás tiempo para ti mismo, para escuchar a tu
mejor juez: tu mismo, tu conciencia, tu yo interno que te ayudará a replantearte
tus aspiraciones y tus temores.
Disciplina. Jamás pospongas tus deberes, primero lo primero, quizá no haya más
tiempo para hacerlos después.
Responsabilidad y persistencia. Cuida todos los detalles de tu carrera, mantente
actualizado. No pierdas de vista lo importante para que no acabes haciendo
trivialidades. Cuando decidas algo, no cambies de parecer si estás seguro de que
es lo correcto. Piensa en todas las oportunidades que se te presentan, mantén
muy alta la autoestima.
Toma riesgos medidos. Todas las oportunidades tienen un grado de riesgo, antes
de decidirte por alguna, analízalas. Pero una vez que las hayas analizado, no
pospongas tu decisión, recuerda que generalmente, detrás de un problema, hay una
decisión no tomada.
Prepárate para los cambios. Evoluciona, la vida no siempre sigue un trayecto
directo, toma los imprevistos con humor, al mal tiempo buena cara. Siempre hay
nuevos caminos y nuevas formas de hacer las cosas.
Demuestra liderazgo. Un buen líder escucha y anima a quienes lo rodean, un buen
líder, hace equipo y crea sinergia, mantiene un buen grado de comunicación. Un
buen líder agrupa a sus compañeros en pos de objetivos comunes, los motiva a
seguir aprendiendo, no acepta la mediocridad y siempre muestra una actitud
positiva.
Cuídate a ti mismo. “Dios perdona siempre, los padres casi siempre, las parejas
rara vez y el cuerpo nunca”.Quiérete, mente sana en cuerpo sano, los triunfos no
sirven cuando la salud merma. Nada con exceso, todo con medida.
A fin de cuentas, como podemos ver, el éxito esta al alcance de todos y de
todas.