El Llanero Solitario
- By Juan Manuel González Cerda
- Published 04/15/2008
- Liderazgo
- Unrated
Juan Manuel González Cerda
Nacido en Monterrey, Nuevo León el 07 de Enero de 1951...
Ingeniero Mecánico Administrador graduado en la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Post-graduado en Japón con especialidad en Siderurgia y en Sistemas Japoneses para la Calidad y la Productividad.
Diplomado en Alta Dirección de Empresas y en Productividad y Calidad en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Campus Laguna.
Idiomas: Inglés, Japonés.
Puestos desempeñados:
Otras actividades desempeñadas:
Ocupación actual:
México.
El Llanero Solitario
Por todos es sabido que se necesita toda una organización para darle más valor a
una empresa y para hacerla crecer en ventas, en utilidades por acción o en
participación de mercado. Esta gran verdad tiene un gran significado, el
liderazgo no reside y nunca ha residido únicamente en manos de los altos
ejecutivos.
Los eficientes gerentes medios, son lideres del cambio, poseen destrezas
técnicas, están orientados hacia las personas, se obsesionan por los buenos
resultados, son flexibles, saben motivar y entusiasmar a las personas…..y están
dispuestos a romper las normas en aras de mejorar, a “brincarse las trancas”.
Para una transformación a fondo, es necesaria una masa crítica de buenos
gerentes medios, estos gerentes medios fluctúan entre los 25 y los 40 años de
edad y ahora, la tercera parte son mujeres.
La fama del director ejecutivo carismático ya ha entrado en franca decadencia,
el liderazgo real depende de la energía espiritual, ¡Si!, de la energía
espiritual y del trabajo conjunto y de la coordinación de energías de los altos
ejecutivos con los gerentes medios comunes y corrientes. Claro que la concepción
del plan la coordinan los altos ejecutivos, sin embargo, los gerentes medios y
los líderes de equipos son sobre quienes recae la responsabilidad de diseñar las
estrategias detalladas para poner en práctica dicho plan. Las dos cosas, diseñar
las estrategias y poner en práctica el plan, requieren de verdadera iniciativa,
creatividad y liderazgo y empuje.
Las empresas no siempre valoran con justicia a los gerentes medios pero
actualmente, un número cada vez mayor de altos ejecutivos comprenden el papel
que éstos desempeñan en el desarrollo y la transformación de las compañías.
Además, hay dos tendencias complementarias respecto al liderazgo: la decadencia
y ruina del director ejecutivo estrella y la aparición de verdaderos lideres en
los niveles medios que harán florecer el capitalismo consciente y la
responsabilidad social.
Una nueva versión del liderazgo, plantea seriamente la posibilidad
revolucionaria de que los líderes más eficientes no son los directores
ejecutivos, sino los modestos y aplicados gerentes medios quienes sin alardear y
las más de las veces tras bambalinas, hacen de manera callada lo que deben hacer
para sus empresas, para sus colegas y para si mismos. El gran poder gerencial es
el que realmente mueve a las empresas y las esta cambiando para mejorar. Les
llegó la hora a los gerentes medios que son agentes de cambio, que tienen
liderazgo de hecho y de derecho, que saben hacer las cosas, no solamente
ordenarlas, que “conspiran” de abajo hacia arriba”, salen de la sombra y con
carácter y desición, toman como suya la tarea de transformar las empresas y se
puede decir en este caso, coloquialmente, que el carácter mata carisma.
En el lado oscuro, contra este nuevo liderazgo, se encuentra el mito de que el
poder tiene que fluir de arriba hacia abajo, y las actitudes de algunos lideres
informales que a menudo se preguntan frente a los problemas ¿Yo que puedo hacer?
Yo no soy el encargado, eso está fuera de mi área. Llegó el momento de
aprovechar al máximo el poder especial y único de la autoridad informal. La
autoridad informal tiene varias ventajas sobre la autoridad formal: los lideres
informales poseen más libertad para disentir de manera creativa, se pueden
concentrar en el asunto más prioritario ya que no tiene las mismas ataduras que
un líder formal y otra gran ventaja es que el líder informal siempre esta en la
línea de fuego.
La autoridad informal es el poder que sus iguales y después también otros,
confieren a los lideres populares. La mayor parte de las veces, la autoridad
informal surge del respeto, la confianza, la admiración, la popularidad, y a
veces, hasta del temor de los propios compañeros. El sentido común indica que
debemos de buscar la manera de aliarse a estos líderes informales y sus redes de
influencia, pero todavía las empresas se niegan a seguir el consejo y no quieren
romper el paradigma ya que por lo general, se sienten inseguras frente a los
lideres populares.
Si, el director ejecutivo es importante, pero solamente es una pieza de un
rompecabezas mucho más grande. La esencia de una empresa es mucho más importante
que el director mismo. Hasta el director ejecutivo más dictatorial estaría de
acuerdo en que los resultados dependen del compromiso y entrega de los gerentes
medios que manejan las operaciones del día a día.
Un prestigiado director ejecutivo, hoy jubilado, afirma que las personas son el
vínculo con una cultura de la ejecución, aún cuando ellos no tengan la última
palabra; la ejecución es tan importante para los gerentes medios como lo es para
el director ejecutivo. Son los gerentes medios, no los directores ejecutivos,
los que realizan la tarea vital de la ejecución y el alma de la buena ejecución
es el compromiso
Por muchos años nos cautivó la imagen del director ejecutivo heroico, pero la
realidad nos ha mostrado que un puñado de gerentes medios, haciendo cada uno una
pequeña cosa de diferente modo, pueden mejorar a una compañía tan poderosamente
o más que cualquier director ejecutivo. El liderazgo que practican miles de
gerentes medios, en silencio, modesto, tras el telón, es mas persuasivo y más
efectivo que el que asociamos con los directores ejecutivos. En los negocios, no
existe más el llanero solitario.

