
Socio-Director.
NEXUM MANAGEMENT.
Consultoría en Estrategia & Organización de
Empresas.
Socio-Director IBAÑEZ & ALMENARA & Asociados
Abogados & Economistas.
Cuando injusta es la
economía de oportunidad para las PYMES, que han sido y son siempre el
recurso a acudir cuando las cosas van mal para la economía de este país,
circunstancia que siempre se demuestra y que ahora mas que nunca vemos
en las entidades financieras, al acudir ahora a ellas como posesos,
después de haberlas olvidado otra vez mas en los últimos 16 años, para
compensar el fracaso inmobiliario como resultado de la política
económica del oportunismo.
Dicho de otra manera, mientras no se descubrió el “boom” inmobiliario,
el sustento de la economía y de las entidades financieras estaba basado
en las empresas y más concretamente en la PYMES, al ser las más
numerosas del parque empresarial del país, pero al llegar el ladrillo
todos se olvidaron de ellas, dejándolas abandonadas como a una mascota
en vacaciones, en pro de la hipoteca que algunos llamamos la bomba “H”,
pues deja el edificio impecable, pero a los que viven dentro los
destroza, viendo ahora los resultados al aplicar la subida de los
intereses, que no pueden soportar la mayoría de las economías
domesticas.
Que vergüenza paso al estar en un país que ha engañado y de que manera a
sus ciudadanos, al dejarles creer que el precio por el que adquirían sus
viviendas era de verdad, comprobando ahora que las entidades tasadoras
en combinación con las entidades financieras, las mismas que tasaron su
vivienda hace muy pocos meses por un precio, ahora no le garantizan ni
el 80% de ese valor.
Después de este prologo en defensa de lo que creo es una injusticia,
deseo comenzar expresando que la PYME como empresa, es lo más parecido a
un milagro del mundo moderno, ya que quien la sufre o la dirige, ve como
cada treinta días y desde cero, tiene que generar cientos de miles de
euros, que cada final de mes vuelven a desaparecer en pro de los que
trabajan en ella y sus familias, proveedores y la hacienda pública.
No olvidemos que la PYME tiene en contra a la mayoría de los que la
rodean, siendo todavía mas milagroso que pueda conseguir cada mes la
cantidad que necesita, y como ejemplo podemos comprobar que el propio
gobierno, de la cual es socio a través de hacienda, no defiende el largo
plazo de cobro que los clientes le obligan a soportar, y mas si son del
sector de las obras públicas, donde el plazo se alargaría a mas de medio
año.
También tenemos a las entidades financieras, que con su plan de
renovación de personal dejan en manos inexpertas y demasiado presionadas
por los objetivos que se les exige, a los empresarios de PYMES que
necesitan de la financiación de estas, siendo condicionados por no decir
amenazados, a aportar ellos los objetivos que los bancos obligan a sus
delegaciones, ya que son los mas débiles y los necesitan.
Ni que decir tiene que gran parte de los proveedores, y cada vez más,
son grandes empresas multinacionales que al ser tan fuertes y en muchos
casos dominar monopolios encubiertos, imponen sus condiciones de cobro y
pago que siempre son beneficiosas para ellos, no para nuestra sufrida
PYME, que siempre verá como para pagar le darán muy poco tiempo y para
cobrar le obligaran a ver los meses pasar, teniendo que buscar
financiación a costes en muchos casos desmesurados.
Aunque son para muchos los más débiles, no debemos olvidar a los
empleados, que bajo esta creencia de debilidad, muchos de ellos abusan y
de que manera de los derechos que la empresa y las leyes les otorgan,
comenzando por los abusos de las bajas medicas, que en muchos casos no
se justificarían y que los médicos de la SS ante un miedo pavoroso a la
responsabilidad, dan la baja bajo el epígrafe “por si acaso”.
No quiero omitir la responsabilidad que también tiene el propio
empresario, o empresarios en plural, pues son socios o familias enteras
las que habitualmente viven de las PYMES, que en muchos casos son ellos
los que no ayudan a que sea estable y fuerte, ante tanta amenaza
cotidiana como hemos leído anteriormente.
Para terminar me gustaría hacer una reflexión, solicitando al gobierno
de este país delimite mejor la defensa de las PYMES ante la fuerza de
las multinacionales y de las entidades financieras, estas últimas a las
que respeto el principio del libre comercio y la competitividad, pero
que creo deberían tener un criterio mas empresarial a la hora de exigir
resultados solo de las PYMES y no también de las multinacionales.
También me gustaría reclamar un sentido de responsabilidad a los
sindicatos y a la SS, para fomentar la educación de la responsabilidad
de los trabajadores ante sus semejantes en la empresa, pues cada vez que
algunos abusan de esta, ponen en peligro a dichos semejantes.
Por todo lo anterior, no tengo ninguna duda que si profesionalizáramos
solo un poco la gestión de los empresarios de las PYMES, conseguiríamos
que estos defendieran mejor ante sus proveedores sus debilidades,
comprendiendo mejor a sus colaboradores y trabajadores, consiguiendo que
este país deje de ser la octava economía mundial, para ser una de los
países más respetados en todo el mundo, al hacer de los micro mercados,
que es lo que son las PYMES, una economía de defensa ante cualquier
crisis que nos amenace.