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EL PLACER Y EL DEBER: EL EQUILIBRIO PERFECTO
- By Renny Yagosesky
- Published 05/5/2008
- Motivacion
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Renny Yagosesky
Licenciado en Comunicación Social. Escritor de 5 libros de Autosuperación y Asesor de Imagen especializado en Comunicación.
Docente con más de 15 años de experiencia. Dicta Programas de Autoayuda y Crecimiento Personal. Entre esos: Oratoria, Motivación Laboral, Liderazgo Creativo, Atención al Cliente, Autoestima, Comunicación Efectiva, Desarrollo de la Autoconfianza, Formación de Equipos de Trabajo, Inteligencia Emocional, Persuasión y Ventas, Imagen Política. Como docente de locución, Ha graduado a más de 300 locutores. Es profesor de la Academia de Artes y Ciencias de RCTV, y Profesor de Autoestima y Comunicación de la Organización Miss Venezuela.
País de residencia : Venezuela
EL PLACER Y EL DEBER: EL EQUILIBRIO PERFECTO
Es típico de los animales y
humanos buscar el placer y huir de dolor. Forma parte de nuestra
naturaleza primaria movernos hacia aquello que nos complace, y alejarnos
o escapar, cuando las cosas se tornan incómodas, complicadas o tensas.
Sin embargo, cualquiera que haya vivido ha aprendido que poco o nada de
lo que tiene verdadera calidad es barato, fácil, indoloro o gratuito.
Dar a luz a un bebe, graduarse en una carrera universitaria, llevar una
empresa a que sea productiva, escribir un libro, adquirir riqueza
material o conservar una buena relación de pareja, tienen su costo, y en
ocasiones resulta elevado.
Resulta difícil por no decir imposible, avanzar, superarse o trascender
la mediocridad sin realizar esfuerzos, sin cumplir con deberes de manera
sostenida, más allá de las dificultades y las tentaciones de abandonar
por resignación, orgullo o flojera, grandes enemigos de éxito y el
bienestar emocional.
Puede decirse, en general, que vivir bien, requiere un cierto equilibrio
entre el deber y el placer, pues como decía José Ingenieros, en su libro
“Las fuerzas morales”, tanto pierde quien no sabe trabajar como quien no
se sabe divertir.
El placer es necesario para el buen vivir. Nos ayuda a superar los
momentos negativos de la vida y nos refresca como brisa, en medio de
preocupaciones y exigencias individuales, de trabajo, estudio, familia y
sociedad.
Un buen descanso; una fiesta con amigos, comida y buena música; un paseo
cerca de la naturaleza o una tarde de películas en TV o con juegos de
video, pueden ayudarnos a renovar las energías y el entusiasmo para
abordar los retos cotidianos. Hay también quienes prefieren y es
perfectamente válido, aliados como la soledad, la meditación y la
oración, como rutas de renovación interior.
Sin embargo, no podemos obviar la importancia del deber, del
cumplimiento de las exigencias de trabajo, alimento, vestido y
transporte, o de los deberes asumidos con trabajo, pareja y familia, los
cuales deben, por ciertos, ser asumidos, no como carga, sino como
compensación por todo lo que se obtiene de la vida, o como una forma de
desarrollarnos como seres sociales en comunidades interdependientes en
las que todos influyen a todos, y en la que cuando uno falla, otros
sufren. Una labor mal realizada, puede atrasar un logro, congestionar
una calle o vida, arriesgar una vida.
Ha dicho Perls, que es maduro
Todos tenemos deberes. Hay deberes de padre, de hijo, de esposo, de
esposa, de amigo, de empleado, de patrón, de consumidor, de proveedor,
algunos de ellos amparados por las leyes, otros por la ética y la moral.
A mi entender, lo esencial aquí es procurarse un equilibrio, que nos
permita vivir de manera satisfactoria.
Las consecuencias de no cumplir nuestros deberes es variada: culpa,
rechazo, soledad, conflicto, daños físicos, demandas, cárcel e, incluso,
la muerte. Como ejemplo, pensemos que un estudiante que incumpla sus
tareas, que no asista a clases o no presente los exámenes, será
reprobado, no aprenderá lo que podría haber aprendido, y perderá años
valiosos que nunca podrá recuperar. El que nos paga sus deudas, pierde
la reputación y el crédito.
Siendo así, hay mucho que podemos hacer para asegurarnos alcanzarlo y
recibir los beneficios y evitar los malestares asociados con el
incumplimiento y la desidia:
- Liste los deberes que le han sido asignados o que ha asumido
voluntariamente.
- Elegir con cuales nos comprometeremos sin que nos deban empujar,
obligar o presionar.
- Definir fechas, horarios y formas de cumplimiento.
- Utilizar recordatorios.
- Centrarse en los beneficios que obtendrá por el deber cumplido.
- No escuche razones de su mente o de amigos para incumplir.
- Respete lo que ha planificado y cumpla sus planes y metas.
No acepte las ideas de la mente de que los deberes pueden posponerse o
que no es tan importante hacerlo. No use el incumplimiento como acto de
venganza o rebeldía contra otros, pues el perjudicado resultará siendo
usted. Haga honor a sus palabras y cumpla sus compromisos.
Aplique el mismo método con respecto al placer. Haga lista de placeres,
gente agradable, aparte fechas, asigne presupuesto y supere las
adiciones al trabajo o al sufrimiento y disfrute de un descanso o un
paseo. Es bueno, es merecido y le hace falta. No lo deje para el futuro,
pues el futuro no existe. Sólo cuenta con el instante presente.
Sólo asegúrese de evitar los excesos y verá que la vida es mucho mejor
cuando se logra crear y sostener un Balance entre el deber y el placer.
He allí el equilibrio perfecto. Gracias por leerme.

