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PETER DRUCKER, EL PADRE DE LA GESTIÓN, HABLA DE SUS MEMORIAS
- Por Jorge Nascimento Rodriguez
- Publicado 05/13/2008
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PETER DRUCKER, EL PADRE DE LA GESTIÓN, HABLA DE SUS MEMORIAS
Drucker fue el "padre" del
management cuando, en los años 40, escribió el libro "The Concept of
Corporation", inspirado en lo que vió y oyó durante su prolongada visita
a la General Motors (GM) - la entonces catedral de la gestión -
capitaneada por Alfred Sloan, un hombre que mucho impresionó al joven
escritor y periodista.
A Sloan le dedicó muchas páginas, y lo hace una vez más en el libro "Adventures
of a Bystander", escrito hace 20 años, y que ahora, finalmente,
traducido al portugués por Difusão Cultural (bajo el título "Memórias de
Um Economista"). Las divergencias entre ellos quedaron en los anales de
la gestión. Sus opiniones divergieron en lo referente a la (primera)
revolución de la gestión que enconces emergió. Uno era su actor
privilegiado (Sloan) y, el otro, un mero "observador" (Drucker) con un
ojo clínico increible para percibir la disciplina que nacía.
Drucker confiesa ser un admirador de Sloan, alguien que, en su opinión,
nunca será arrojado al tacho de basura de la Historia: "Tal como sucedió
con Newton, sus discípulos apenas se limitaron a construir sobre su
herencia", subraya. Drucker continua siendo un incansabel productor de
teoría, como lo demuestra su libro más reciente "Managing in a Time of
Great Change", la obra que será editada este mes en Londres, en
noviembre próximo en los Estados Unidos y tambiém en Portugal, por
Difusão Cultural. El autor devela algunos tópicos esenciales, definidos
por el escenario enconómico internacional y por el peso creciente de los
negocios internacionales, en la visión y en la práctica de los gerentes.
Drucker concedíó esta entrevista en sua residencia em Claremont, Sur de
California, en vísperas de partir para su refugio de vacaciones, lugar
donde se propone comenzar a esctibir su nueva obra.
Para comenzar por la traducción más reciente en Portugal de un libro
suyo.
J.N.R:-- ¿Por qué razón decició terminar "Adventures of a Bystander" con
un ataque japonés a Pearl Harbour y con lo que llamó "el fin del verano
indiano de la inocencia americana"?
- P. D.: En realidad, "Adventures of a Bystander" va más allá de Pearl
Harbour y de la Segunda Guerra Mundial. Vea, por ejemplo, cuando yo
hablo sobre Henry Kissinger y Fritz Kraemer (el hombre que lo encontró,
formó e inventó), Alfred Sloan (el primer profesional de la gestión),
Marshall McLuhan y Buck Fuller (los dos profetas de la tecnología) o
Henry Luce (el fundador del Grupo Time-Life-Fortune). Pero, básicamente,
tiene razón. Es, de hecho, un libro sobre el mundo que acabó cuando los
Estados Unidos entraron en la Segunda Guerra Mundial. Bueno, en parte,
porque fue cuando el libro se terminó a sí mismo -y sabe que eso sucede
con los libros. En parte, también porque me transformé en una persona
diferente. Hasta ahí, era un europeo que arriesgó venir a vivir a los
Estados Unidos. A partir de ahí, pasé a ser un americano con raíces
europeas - en fin, un ser humano muy diferente. Sin embargo, en gran
parte, tanto el mundo como los Estados Unidos cambiaron. Y después de
1950, dejé de ser un mero observador y, de una forma muy modesta y muy
inconsecuente, gané un poco de influencia y me volví parte del problema.
Esto es algo que un verdadero observador entre los bastidores nunca es.
J.N.R:- Uno de los primeros momentos de este libro suyo, se refiere a
cuando, todavía en "pantalón corto", aprendió con Miss Elsa (uma de las
maestras) a "aprender como aprender", algo que dice haberle sido útil
toda la vida y que hoy es repetido por todos gurus de gestión. ¿Qué es,
en el fondo, lo que Miss Elsa le legó?
- P. D.: "Aprender como aprender" es algo que ninguna escuela, en regla
general, enseña. Pero, puede ser seguramente, la cosa más importante de
nuestro aprendizaje. Y estoy satisfecho por haber dicho "aprender como
aprender", en lugar de "enseñar como aprender". De hecho, cuando tenía 9
años, Miss Elsa supo enseñarme eso que todavía hoy me es muy útil. Pero
no creo que hayamos sido capaces de desarrolla una verdadera disciplina
de enseñanza. Espero ahora, con las nuevas tecnologías, podamos
desarrollar una verdadera disciplina: la del aprendizaje. Sobre todo,
porque ellas pueden ser un punto de partida para el aprendizaje de los
chicos, de la misma forma que, hace 500 años, el libro impreso, fue el
punto de partida para el aprendizaje para los adultos y fue
probablemente esto la esencia del Renacimiento.
J.N.R- Otro gran momento de la lectura de estas aventuras es el capítulo
en que cuenta la historia de su encuentro con Alfred Sloan y la GM. Bill
Gates le dijo a Fortune que aún hoy considera a Sloan como su
inspirador, pero ¿ no estarán sus conceptos sobrepasados de cara a la
marcha de la actual segunda revolución de la gestión?
- P.D.: No. Los conceptos de gestión de Sloan no pasaron de moda, a
pesar de que precisen, sin duda, ser actualizados, revistos y
repensados. Lo que pasó de moda fue la teoría de la GM sobre su propio
negocio. Si leemos con atención el libro "Mis años en General Motors",
Sloan tenía presente la necesidad de repensar repetidamente la teoría de
los negocios. Lo hizo, además, varias veces durante sus 40 años de
mandato al frente de la GM. Mucho de lo que escribió precisa obviamente
ser actualizado, dado que el mundo y los mercados sufrieron cambios
drásticos. Pero, lo que trató de decir, o sea, que la gestión es una
profesión y una responsabilidad es hoy tan válido como lo era.
J.N.R-- De cualquier forma, había um desacuerdo de fondo entre su visión
del management y la concepción de Sloan, como, además, nos cuenta en
estas Aventuras suyas.
- P.D.: Conforme lo afirmé muchas veces, Sloan estaba en desacuerdo
conmigo. Además, en la medicina exite un antiguo conflicto que se
remonta al tiempo de Hipócrates, sobre si un buen médico debe colocar en
primer lugar al paciente o a la práctica de la medicina. Yo me inclino,
como usted sabe, hacia la primera y Sloan hacia la segunda. Ambas
posturas son igualmente necesarias.
Volviendo a ahora al punto, es cierto que muchas de las especificaciones
de Sloan ya no son necesarias -hoy tenemos sistemas de información que
él no tenía. Otras de sus opiniones tendrán que ser corregidas, por
ejemplo, la importancia que le daba a la prioridad del accionista. Esto
era muy necesario en su época, pero hoy, en los Estados Unidos, es
exagerado. Independentemente de todo eso, Sloan representa un abordaje
fundamental sobre el gerente profesional. Se nos fijamos en su trabajo
del día a día y y lo que predicaba en la GM, eso incluye la
responsabilidad de repensar, reveer, y recrear repetidamente la teoría
de los negocios. Algo que los gerentes más importantes de la GM,
convenientemente, olvidaron después. Ese es, efectivamente, un trabajo
serio y dificil.
J.N.R- Pero, volviendo a los desacuerdos y al personaje...
- P.D.: Que yo estaba en desacuerdo con Sloan en puntos fundamentales lo
sabíamos los dos. Pero que yo le tenía un enorme respeto por aquello que
el consiguió, él también lo sabía. Y también le digo que, a pesar de
todos sus desacuerdos conmigos, me tenía un enorme aprecio -más que
ninguna otra persona de la época- sobre lo que yo intentaba hacer.
Permítame ampliar el testimonio: la creencia de que Sloan era un hombre
frío y distante es el mayor de los disparates, a pesar de que era eso lo
que él intentaba trasmitir a los demás. Era el más amistorso, preocupado
y humano de los hombres, venerado por su familia y asociados. Era la
persona a quien un gerente de la GM con problemas, personales o
profesionales, corría a pedirle ayuda. Era, también, extremadamente
divertido... después de las horas de trabajo! Cuando una vez le dije:
"Señor Sloan, ¿por qué no habla en su libro de las preocupaciones
básicas con las personas y de su empeño personal en relación a ellos?,
obtuve esta respuesta: "Estaría tan fuera de lugar como el relato, en un
libro de medicina, sobre el disgusto del médico por el chico moribundo
al que no consigue ayudar".
En el momento no estuve de acuerdo -y sigo estándolo- pues, para mi, la
analogía no es buena: un médico se preocupa, primero, por la enfermedad,
un gerente se preocupa primero por las personas y su salud. Pero, a
pesar de no haber estado de acuerdo, y continuar no estándolo en ese
punto (crucial), él tenía una posición válida a la que es preciso
escuchar. Tal como Isaac Newton, nosotros apenas nos limitamos a
construir sobre su herencia.
J.N.R- Pasando a su próximo libro "Managing in a Time of Great Change",
por qué insiste en el punto de que el "innovador" es alguien que explora
cambios que ya ocurrieron (pero que de las cuales, pocos tienen
conciencia) y no aquel que corre detrás de las fantasías del futuro?
¿Quiere explicarse?
- P.D.: Hace más de 40 años que trabajo com innovadores. Estudié
cuidadosamente a los más exitosos del siglo XIX y del inicio del XX.
Pocos fueron los que crearon cambio y aún menos los que fueron bien
sucedidos. Y, de hecho, la mayoría de los innovadores, explora los
cambios que ya sucedieron. Sobre este asunto, ya escribí, además un
libro "Innovación y Gestión" (traducido em portugués por Editorial
Presencia, bajo el título "Inovação e Gestão").
J.N.R-- Dedica tambiém particular atención a un combate teórico en dos
frentes, en relación al keynesianismo y al neoclasicismo. ¿Quiere
adelantarnos algo?
- P.D.: Bueno, en relación con ese "combate", va a tener que esperar
hasta que la revista "The Atlantic Monthly" publique mi próximo
artículo. El título que elegí es "Más allá del estado de bienestar
keynesiano" aunque la revista insiste en llamarlo "¿Quién es John
Maynard?
Se hizo referencia al tema en el último capítulo de "Managing in a Time
of Great Change" (intitulado "Conseguirán las democracias ganar la
paz?"), y que aborda la cuestión de una manera ligeramente diferente.
J.N.R-- Uno de los puntos centrales de su reflexión en los últimos años
ha sido el surgimiento de la sociedad de conocimiento y de la "clase"
que origina - los trabajadores del conocimiento.
En su próximo libro dice que "podrán no ser la clase que gobierna, pero
son ya la clase que lidera." ¿Eso significa que se vislumbra un período
de lucha abierta por la hegemonía en esta nueva sociedad?
- P.D.: ¿Por qué razón debería existir una lucha por la hegemonía? Eso
sería puro marxismo, algo que nunca funcionó como análisis de la
sociedad o de la política.
J.N.R-- Otro aspecto sobre el cual escribe detalladamente en este libro,
es el surgimiento de los "negocios extranjeros", si así los podemos
llamar, en la gestión de las empresas, ¿por qué?
- P.D. : A mi ver, la mayor parte de los negocios continuará siendo
local, relativa a sus mercado, pero todos -y subrayo todos- tendrán que
aprender a pensar de forma global. Simplemente, porque hoy la
competencia puede surgir de un momento a otro, llegada virtualmente de
cualquier parte del mundo.
J.N.R:- Le dedica tambiém un capítulo a Japón, país en el que va a dar
un seminario en breve. Resolvió titularlo "El fin de Japón Inc.".
¿Piensa que Japón está en agonía y, con él, a punto de morir uno de los
modelos de gestión más venerados en Occidente?
- P.D. : No. Todavía no tenemos pruebas de que Japón esté por "quebrar",
pero tampoco hay dudas de que precisa de ser repensado, reposicionado y
reestructurado. Pero, finalmente, eso también es verdad para cualquier
otro país subdesarrollado. Existen tensiones propias en relación con
Japón, así como en relación con Alemania (por ejemplo, la cuestión de la
estructura salarial y de la red de seguridad social en el marco de la
economía social de mercado), o también a los Estados Unidos (mire
nuestros problemas raciales, que son tanto un problema de conciencia
como un problema social). Pero no hay que subestimar la capacidad nipona
para enfrentar desafíos difíciles. Esta es, además, única en el mundo y
hace más de 1000 años que ellos lo demostraron...
J.N.R:- Y piensa que China, de la que tambiém habla en el libro,
proseguirá con su irresistible emergencia o estará amenazada por un
descalabro interno próximo?
- P.D. : Pienso que no existem muchas dudas de que habrá una crisis
socio-económica e política dentro de los próximos diez años. Al final,
las pompas de jabón terminar siempre reventando. Pero eso no implica
necesariamente -ni habitualmente- el final. Significa mucho dolor, pero,
lo que es resistente permanece después de que termina el pánico. China
enfrenta, de hecho, enormes problemas sociales sin precedentes y, dentro
de diez años podrá bien ser una federación de "regiones económicas"
virtualmente autónomas. Pero, esa turbulencia ya ocurrió media docena de
veces en la historia de China. Evitar una guerra civil -que puede
ocurrir- , apaciguar las tensiones sociales entre una costa urbana
floreciente, capitalista y mercantilista y el rápido empobrecimiento
interior rural, se está tornando cada día más difícil. Vea esta
paradoja: dentro de diez años, China podrá ser el segundo productor del
mundo, muy ceca de los Estados Unidos, pero seguirá siendo un país muy
pobre.
J.N.R:- "Managing in a Time of Great Change" presta especial atención al
análisis de la geoeconomía mundial. ¿Qué Balance hace de los últimos
diez años?
- P.D. : A mi ver, en lo global, el desarrollo central de estos últimos
diez años no se mide evaluando si este o aquel país se transformó en una
potencia económica..
Los desarrollos más importantes son ocho:
Europa perdió diez años.
Más aún, actualmente va a transformarse en un factor de orden menor en
la economía mundial.
Los Estados Unidos y Japón y Alemania Occidental conseguirán (aunque con
dificultad) mantener su posición en la economía mundial. Hace 25 años
eran conjuntamente responsables de algo menos que el 50 % de la
producción mundial de bienes manufacturados; hoy mantienen esa misma
posición, cada uno un poco por debajo 20 %.
Los Estados Unidos son responsables de cerca del 60% del comercio
mundial de servicios -el sector de la economía mundial con crecimiento
más rápido.
En tanto que Europa era responsable de, por lo menos, el 25% de la
economía mundial de bienes manufacturados, ahora es responsable de menos
del 20 %, siendo la mayor parte de Alemania.
Los vencedores son los asiáticos que aumentaron casi al 20 % la tasa del
10 % de hace 30 años. Igualmente importante: hoy exportan principalmente
bienes manufacturados, en tanto que hace 20 años exportaban sólo
materias primas.
Los perdedores son, en primer lugar América Latina -descendió del 15 al
8 %- y Europa (excluida Alemania que mantuvo su cuota).
El comercio transpacífico, por primera vez en la historia, es mayor que
el transatlántico. En este contexto, el territorio chino es apenas el
hijo más viejo. Los tigres asiáticos, como Taiwan, Corea, Malasia,
Tailandia e Indonesia crecieron a una velocidad igual o superior.
La verdadera nueva superpotencia económica son los chinos de la diáspora
-55 millones de almas.
J.N.R:- - Más aún, termina el capítulo que les dedicó preguntando si el
"best seller" de gestión en 2005 será "los secretos del management
chino"...
- P.D. : Efectivamente.
J.N.R:- - Pero, todo eso que dijo sobre Asia prefigura uma señal muy
clara en el tablero de ajedrez de la geoeconomía del final de este
siglo, a pesar de las grandes incertidumbres de todas esas múltiples
transiciones en Japón, China y Corea del Sur.
- P.D. : Es evidente que, tarde o temprano, el estallido es inevitable.
Todas las pompas de jabón terminan rebentado, por eso el riesgo es
tremendo. Pero existen pocas dudas de que los últimos diez años trajeron
un cambio estructural que puede ser tan importante e irreversible como
el que ocurrió en Europa y en los Estados Unidos, entre 1900 e 1929. Lo
que me pone incómodo no es el surgimiento de los chinos, sino el fracaso
de Europa. Por encima de todo, la incapacidad de Europa de reconquistar
el "momentum" emprendedor resultante de la Unión Económica Europea.
Felizmente existem señales de que las cosas van a cambiar. ¡Era hora!
J.N.R:- - Una nota, ahora, con algún humor sobre su próximo lanzamiento.
¿Por qué razón sintió necesidad de escribir un capítulo sobre "Las seis
reglas que todos los Presidentes deben saber?"
- P.D. : Bien, porque pocos, e incluso nuestro presidente, Bill Clinton,
parecen parecen conocerlas, a pesar de que las encontramos, tal vez de
una forma menos explícita, en Tucídides y en Herodoto. Y el mejor texto
sobre estadismo y las reglas que debe seguir un dirigente continua
siendo Los Persas, de Esquilo - para mi, es la mejor pieza que se
escribió alguna vez!
-J.N.R:- Para terminar, se que ya tiene en mente un próximo libro, o,
por lo menos, los grandes temas para comenzar. ¿Quiere revelarnos qué
nos prepara para 1996 ó 1997?
- P.D. : Espero, de hecho, comenzar a trabajar en un nuevo libro en
breve. Experimentalmente lo he titulado "Reflexões sobre Um Século de
Transformações" (Reflexiones sobre un siglo de transformaciones). Pero,
en relación a ese libro, si es que lo puedo concebir, o si tengo la
energía, la voluntad, el distanciamiento y el tiempo para hacerlo (lo
que está en manos de los dioses), será necesariamente de reflexiones y
no de aventuras. Pero nunca hablo sobre libros que no escribí
Otra razón es que, como alternativa, podré escribir algo muy diferente y
terriblemente ambicioso. Será un libro sobre lo que un gobierno puede
hacer, o sea, sobre teoría política, pero que, en vez de recorrer las
abstracciones filosóficas, estará basado en las experiencias verdaderas
de la última mitad del siglo. El título correcto podría ser "La práctica
de gobernar". Pero falta ver si tendré tiempo y fuerza y sabiduría para
escribir un libro tan ambicioso.

