CORRER RIEGOS POR NO ARRIESGARSE
- Por Robert Middleton
- Publicado 05/15/2008
- Marketing
- Sin Calificar
Robert Middleton
Robert Middleton de Action Plan Marketing ayuda a los profesionales independientes a atraer más clientes.
Ver los Artículos por Robert MiddletonCORRER RIEGOS POR NO ARRIESGARSE
Me desempeñé en la misma
actividad durante años antes de sacar mi primer producto, hasta el punto
de sólo ofrecer consultoría y seminarios.
¿Y por qué no desarrollé un producto propio? La respuesta es sencilla:
porque tenía miedo de hacerlo mal. No quería correr el riesgo de hacerlo
mal.
Finalmente di el salto en
1996 cuando me decidí a grabar un seminario en vivo y vender el video. Y
cuando miro hacia atrás y veo lo bien que me fue con los info-productos,
me queda muy claro que el riesgo estaba sólo en mi cabeza. Todo anduvo
bien, a la gente aceptó muy bien los videos y yo hice mucho dinero.
Y ese primer producto sentó las bases para los siguientes. Ahora más del
50% de mis ingresos provienen de la venta de esos productos.
No me malinterprete, no digo que sea tonto evitar toda clase de riesgos.
Algunos riesgos son verdaderamente riesgosos, si me permite la
expresión. Esa clase de riesgos deben ser considerados muy seriamente.
Entonces no nos preocupemos por ahora de los grandes riesgos, veamos los
que no son verdaderamente riesgos pero que aún así los evitamos. Yo los
divido en dos categorías:
Arriesgarse a aprender algo nuevo
Tal vez usted no piense realmente que es peligroso aprender algo nuevo,
pero se equivoca. Algo que está fuera de nuestra zona de confort es
percibido como peligroso. Aún cuando los aspectos positivos sean
enormes, le resulta más fácil a la persona aferrarse al status quo.
He recomendado libros a alguna gente y, por su reacción, usted pensaría
que les pedí que saltaran desde un acantilado. “Oh, este no es un tema
que me resulte familiar. ¿Qué pasa si no me gusta? No, me parece que
mejor no lo leo” (este es el motivo por el que la gente conservadora lee
libros conservadores y los liberales leen libros liberales.)
¿Hay algunas cosas cuyo aprendizaje podrían realmente beneficiarla/o
pero que descarta porque la sacan de su zona de confort? Tome una hoja
de papel y escríbalas, luego volveremos sobre el tema.
Arriesgarse a hacer algo nuevo
Y si aprender algo nuevo a veces se percibe como riesgoso, entonces
hacer algo nuevo es…. Bueno… mejor lo dejamos para más adelante!
Pensamos en hacer ese Plan de marketing, ese website, esa newsletter, o
esa presentación para más adelante cuando las condiciones sean mejores.
Pero como me sucedió a mí, el riesgo de hacer era totalmente imaginario.
De hecho mi negocio corre muchos más riesgos si no creo nuevos productos
más rápidamente. Gano menos, pierdo más oportunidades, me estanco.
En última instancia tomaremos un riesgo solamente cuando nos damos
cuenta de que el costo de no actuar es más grande que el costo de
actuar. Desafortunadamente a menudo es demasiado tarde. Y usted ¿Qué
está posponiendo? Otra vez, tómese un segundo y tome nota de algunos de
ellos.
Ahora, si siguió mis indicaciones, tiene una pequeña lista de cosas que
no está aprendiendo pero que probablemente la beneficiarían si lo
hiciera y otra lista de cosas que no está haciendo pero que
probablemente le producirían beneficios si las hiciera.
Lo que yo le recomiendo es que someta a cada ítem de su lista a las
siguientes preguntas:
1. ¿Esto es algo que
realmente me beneficiará si lo aprendo o lo pongo en funcionamiento?
2. ¿Cuáles son los posibles beneficios si aprendo o hago eso?
3. ¿Qué podría potencialmente perder si no lo aprendo o no lo llevo a
cabo?
4. ¿Qué es lo peor que podría pasar si me arriesgo a aprender eso o lo
hago?
Cuando someta cada ítem a su lista a estas 4 preguntas logará
re-enmarcar el riesgo. Lo que en un principio parecía peligroso,
posiblemente ya no se vea tan peligroso. De hecho, hasta quizás comience
a vislumbrase como una gran idea para desarrollar.
En conclusión
Comience a cuestionarse esas cosas que percibe como riesgosas. No se concentre solamente en los beneficios de evitarlas, ponga el foco en los beneficios de llevarlas a cabo. ¿En qué temas no se arriesga? ¿Cuánto le está costando esa postergación?.

