Ingeniero-Administrador, Abogado, Doctorado Honoris Causa en Educación Generalidades
Están obligadas las empresas cualesquiera sea su giro y tamaño, a detenerse a revisar cuál es su visión, organización, de acuerdo a la realidad de los actuales escenarios, a lo que se ha generado en ellos, lo que ha originado la globalización, la competitividad, la proactividad económica del presente.
Se debe tener bien claro, que la búsqueda de nuevos enfoques de la administración ante los grandes cambios que se da en los escenarios en donde se quiere participar en pro de conquistar nuevos mercados, ha despertado interés considerable no solo en economía, calidad total, mercados, reingeniería, desarrollo organizacional, sino en la necesidad de desarrollar , dar paso a nuevos líderes que sean grandes visionarios, que dominen el fantástico campo de las relaciones humanas y comerciales.
La realidad actual, por ejemplo la de una Venezuela que se debate, en un escenario turbulento en donde se manifiestan amenazas, debilidades, fortalezas y desde luego, oportunidades, producto de las gestiones del actual gobierno en pro de lo que se ha denominado Socialismo del siglo XXI que favorezca la revolución Bolivariana, conlleva a que la gerencia del sector empresarial venezolano se preocupe seriamente por una mejor comprensión del por qué trabaja la gente, -más ahora en donde se da con énfasis la incertidumbre, el riesgo-, cómo se llevan unos con otros, especialmente en los grupos pequeños, qué aspectos psicológicos son los más significativos, qué se debe desarrollar, capacitar, cuidar para lograr un buen clima organizacional, cómo debe ser aplicada la reingeniería, las técnicas administrativas modernas, la comunicación.
Necesidades de cambios
Son necesarios líderes bien capacitados, con conocimientos administrativos actualizados, visionarios, que estén bien identificados con su misión, que entiendan y manejen el entorno donde se desenvuelve la organización.
Se necesita que estos vean más allá de las relaciones personales, los grandes modelos de desarrollo institucional. Tomar en consideración que no puede entenderse ningún proceso social, a menos que se enfoque desde la conducta de los individuos, y especialmente en la percepción de si mismos y de los demás.
Philip Selsnick agrega, que el problema esta en enlazar la perspectiva grande con la pequeña, para ver como se produce el cambio institucional y a su vez, modela las relaciones entre los individuos en las situaciones del día a día. Según nos acercamos a la zona de las grandes decisiones se necesita una mayor y más profunda comprensión de la organización social.
Al respecto, cabe la pregunta ¿Qué esta haciendo usted en pro de su organización?¿Por el logro de su misión?¿ Por enfrenta exitosamente los nuevos escenarios? ¿Qué sobre la capacitación, desarrollo del recurso humano. Su integración con las nuevas técnicas, herramientas administrativas, sociedad del conocimiento? ¿Qué sobre las oportunidades, amenazas, retos, cambios?¿ Qué por mejorar su estilo de liderazgo, ser más asertivo, participativo?
Selznick nos recuerda. Que el líder visionario de incumbe definir la misión de la organización y su papel, y entonces, descubrir los verdaderos compromisos de la organización. El líder es el que da forma al carácter de la organización y es, además el responsable del mantenimiento de sus valores y de su identidad.
La gerencia moderna requiere de nuevos líderes gerenciales, capaces no solo de diagnosticar la realidad del sector empresarial venezolanos, de sus compromisos, sino que generen planes, acciones que den paso a organizaciones más preactivas, gestoras de nuevas estructuras organizacionales más eficaces, competitivas, exitosas.
Otras consideraciones
Warren Bennis y Burt Nanus sobre la visión del líder, destacan, que para decidirse por una dirección, un líder tiene antes que haberse hecho una idea del posible y deseable estado de la organización. Esta idea, a la que se llama una visión puede ser tan vaga como un sueño o tan precisa como un objetivo o una declaración de misión. El problema esencia es que una visión presenta una imagen realista, verosímil y atractiva del futuro de la organización, una situación que, en muchas cosas importantes, es mejor que las que hay ahora.
Los autores señalados nos indican además, que una visión se refiere a un estado futuro, una condición que no existe en el presente y que no existió nunca antes. Con una visión de este tipo, el líder tiende un puente entre el presente y el futuro de la organización.
Conclusiones
Para entender por qué la visión es importante para el éxito del líder, solo tenemos que contemplar de qué están hechas, en principio las organizaciones. Una organización es un grupo de gente embarcado, comprometidos en una empresa común no dividida por sectores políticos, por componendas por intereses de una minoría. Cuando la organización tiene un sentido claro de su propósito, dirección y el estado a que aspira en el futuro y cuando su imagen está ampliamente compartida los individuos son capaces de encontrar su propio sitio, tanto en la organización como en la sociedad más amplia de la que forman parte.
Hoy más que nunca, se requieren de líderes visionarios, que garanticen un desempeño eficiente de la organización y beneficie la calidad de vida de sus integrantes y de la comunidad.