¿Cómo nos encontrará el bicentenario?
- By Prof. Eduardo Luis Fracchia
- Published 07/16/2008
- Economia
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Prof. Eduardo Luis Fracchia
Director del Área Economía del IAE, Universidad Austral.
¿Cómo nos encontrará el bicentenario?
Sin embargo, no todo es color de rosas. Todavía seguimos debajo del PBI
per cápita de 1998, cuando la "burbuja" (para los "antinoventa")
definitivamente explotó con el default ruso. Algunos sectores del
empresariado no ocultan una insatisfacción a futuro, temerosos de un
retroceso a los 80´, por cierto aislamiento internacional o retorno al
estatismo. Tal vez ENARSA sea el mejor ejemplo, aunque por ahora sólo se trate
de un emprendimiento inofensivo.
En este escenario, surge un gran número de propuestas heterogéneas para alcanzar
un objetivo similar: que lleguemos más sólidos y mejor
armados al bicentenario (recordemos la ilusión colectiva que supuso el
primer centenario en 1910). ¿Cuáles son los principales desafíos a
resolver?
En primer lugar, es claro que se requieren profundos cambios para
proteger a un tercio de la población muy vulnerable por su baja productividad,
un tercio que ha caído en un círculo vicioso de informalidad y pobreza. Debido a
su falta de capital humano, estos grupos sociales no pueden escapar a un mundo
cada vez más global. Por lo tanto, se vuelve decisivo encarar la educación con
otro enfoque para fortalecer la movilidad
El segundo objetivo colectivo de magnitud apunta a lograr una mayor
inserción exportadora. Sólo así se podrá evitar otro episodio de falta
de divisas como el que la Argentina sufrió a fines de los 90 por su déficit de
competitividad debido al deterioro de los términos de intercambio.
Los ideales de los 70´ fueron intensos y románticos. En la
actualidad, la juventud descree masivamente del pensamiento cínico del mundo de
los adultos y la política. La sociedad repudia al Fondo y cuestiona el consenso
de Washington. Quiere respuestas que surjan de los propios argentinos. La
sociedad valora lo concreto que se expresa en más trabajo, más seguridad y mejor
educación y salud.
La energía setentista en los genes del Presidente, sumada a su probable
triunfo electoral en el 2007, anima a soñar con una visión de
Estado de largo plazo, en un proyecto que incluya a todos. Es un
escenario posible.
Imprimiendo esta nueva dinámica de cambio y transformación, se puede
aspirar a que el vigoroso crecimiento permita reducir la pobreza del 37% actual
a un 20% en el mediano plazo. Este avance en la lucha contra la pobreza
se reflejará en una reducción de la inseguridad, una significativa baja de la
tasa de delitos contra la propiedad y la vida humana.
Ya van tres años de gobierno... Esperemos que el cambio de fondo sea posible al
menos después de las elecciones presidenciales de 2007.

