Remesas de emigrantes, el principal ingreso de América Latina
- Por Rafael Pampillón Olmedo
- Publicado 07/16/2008
- Economia
- Sin Calificar
Rafael Pampillón Olmedo
Catedrático de la Universidad CEU-San Pablo
Profesor del Instituto de Empresa.
Visite el blog de Rafael Pampillón en http://economy.blogs.ie.edu
Remesas de emigrantes, el principal ingreso de América Latina
Un estudio reciente del Banco Mundial ("Impacto de las remesas en el desarrollo
de América Latina") señala que en América Latina las remesas de emigrantes
alcanzaron, en 2006, los 60.000 millones de dólares, convirtiéndose en la región
del mundo que más dinero recibe por este concepto.
La cifra representa un fuerte incremento respecto a los 50 mil millones de 2005
y es comparable al total de la inversión extranjera que recibe la región y es
además seis veces superior a la ayuda al desarrollo que eso países reciben.
España se ha convertido, por encima de Alemania, Francia y Reino Unido, en el
país de Europa cuyos inmigrantes envían más remesas a sus países de origen.
Tanto la población inmigrante como las remesas que ésta manda a sus países de
origen desde España han aumentado de manera considerable entre 1990 y 2006,
siendo mayor el ritmo de crecimiento de las remesas que el de entrada de
inmigrantes.
Según los últimos datos del Banco de España, entre enero y diciembre de 2006 los
inmigrantes residentes enviaron más de 6.250 millones de euros en remesas (el
0,7 por ciento del PIB), cifra que supone un incremento de más del 35 por ciento
respecto al mismo período del año anterior.
Los principales intermediarios son las llamadas remesadoras que gestionan
Esta "bancarización" de las remesas debería suponer una mejora en las
condiciones de precio, una mayor variedad de servicios financieros y un sistema
de seguridad y control del riesgo más eficiente.
Y esto es importante porque las remesas que envían los inmigrantes a sus
familiares constituyen una importante fuente de financiación en divisas para sus
países que necesitan el dinero para cubrir sus necesidades de importación de
tecnología y maquinaria.
Así, los beneficios económicos son evidentes: estos fondos han servido para que
muchas familias hayan podido salir adelante. Hay inmigrantes que con ese dinero
se compran una casa o montan sus pequeños negocios dándole al país un aire de
iniciativa y de crecimiento a través de la pequeña empresa.
Existen, sin embargo, costos sociales, asociados a las remesas. El problema más
estudiado es el del comportamiento que se produce a veces en los hijos de los
inmigrantes que se han quedado en el país de origen. Una especie de "huérfanos"
que se benefician de las remesas y que, por tanto, no necesitan trabajar.
Desgraciadamente, en estos casos, las remesas en vez de ayudar perjudican ya que
impiden que quienes las reciben puedan obtener dinero trabajando. De esta forma,
existe la tentación de que los receptores se hagan "rentistas".
En definitiva, más allá de que las remesas permitan mejorar el nivel de vida en
el presente, la educación es lo que permitirá a los habitantes del continente
acrecentar sus habilidades y conocimientos, encontrar empleos mejor remunerados
y ser capaces de ofrecer altos niveles de productividad laboral.

