Fundador y ex Director del Posgrado en Finanzas y ex Director del Departamento
de Economía de la Universidad de San Andrés. El autor es Ph.D. en Economía de la
Universidad de Chicago.
La persona que ha recibido el derecho a comprar o vender es el comprador de la
opción pues ha pagado una suma por ese derecho. La persona que otorgó el derecho
es el vendedor de la opción pues ha recibido una suma por este derecho.
Hasta la fecha de vencimiento, el vendedor tendrá que responder ante la decisión
que tome el comprador. Es decir, si el comprador decide hacer uso de la opción,
el vendedor tendrá la obligación de entregar el activo a cambio del precio
determinado de antemano.
En los mercados institucionalizados existen variedades de opciones según cual
sea el activo sobre el que se basa la opción. Entre otras, existen opciones
sobre contratos a contado de materias primas, monedas, instrumentos financieros
y acciones. Incluso, existen opciones sobre los futuros de estos contratos.
Existen innumerables contratos que incluyen características de opciones. A
continuación, nos ocuparemos de aquellos tradicionalmente conocidos como
"opciones en el mercado".
1) Opción de "call"
Un primer tipo de contrato es la opción de "call" (opción de compra) que brinda
al comprador el derecho (pero no la obligación) a comprar un número específico
de contratos de activos a un precio específico en cualquier momento (opción
americana) hasta la fecha de vencimiento. Veamos un ejemplo...
Los inversores C y V están considerando firmar una opción de "call". El contrato
permitirá a C adquirir de V, 100 acciones de la compañía ABC a 50 dólares por
acción (pero no lo obliga) en cualquier momento (opción americana) durante los
próximos seis meses.
Actualmente, una acción de ABC se vende a 50 dólares en una Bolsa de Valores. El
inversor C cree que el precio de la acción aumentará notablemente en los
próximos seis meses. El inversor V, potencial vendedor de la opción, cree que el
precio de la acción no superará los 50 dólares durante el mismo período.
¿Estará el señor V dispuesto a firmar el contrato sin recibir compensación por
parte de C? Ciertamente, no. El señor V está corriendo un riesgo al firmar el
contrato y, desde luego, pretenderá cobrar por ello. El riesgo: si las acciones
de ABC superan los 50 dólares, el inversor V se verá obligado a comprar las
acciones a este precio más alto y vendérselas al señor C solamente a los 50
dólares estipulados en el contrato.
Si las acciones suben a 60 dólares, V tendrá que pagar 6.000 dólares por ellas
para luego vendérselas a C apenas a 5.000 dólares. Así, V pierde mil dólares
(menos lo que ha recibido de C a cambio del derecho a comprar las acciones).
Cada comprador de una opción "call" debe pagar al vendedor para firmar el
contrato. Este monto se conoce como "premio de la opción". Supongamos que, en
este ejemplo, el premio de la opción de call es de tres dólares por acción. Esto
significa que el señor C tendrá que pagar 300 dólares para que V firme el
contrato como vendedor de la opción "call" por las 100 acciones.
2) Opción de "put"
Un segundo tipo de opción es la de "put", que otorga al comprador el derecho
(pero no la obligación) a vender un número específico de contratos de activos a
un precio determinado en cualquier momento (opción americana) hasta una fecha
determinada.
El principal atractivo de comprar opciones es el alto grado de palanca
financiera (leverage) que se logra. En efecto, con sólo pagar el premio se está
controlando 100 acciones. Veamos un ejemplo...
Los inversores C y V firman una opción de "put". Según el contrato, el señor C
podrá vender al señor V, 100 acciones de la empresa ABC a 35 dólares por acción
en cualquier momento (opción americana) durante los próximos seis meses.
Actualmente, la acción de ABC se intercambia a 35 dólares. El señor C cree que
su valor caerá sustancialmente en los próximos seis meses. El señor V opina que
el precio de la acción no caerá por debajo de los 35 dólares durante el mismo
lapso.
Al igual que en el caso del "call", el señor V asume un riesgo y ha de ser
compensado con el premio de la opción por esto. El riesgo es que el precio de la
acción se derrumbe por debajo de los 35 dólares (digamos a 25 dólares). En este
caso, V perdería dinero porque se vería obligado a pagar 35 dólares por una
acción que en el mercado cotiza a 25 dólares.
El señor C, por su parte, haría un gran negocio porque compraría acciones a 25
dólares y las vendería inmediatamente a V a 35 dólares. Una interesante
diferencia de 10 dólares por acción.