Un gran número de instrumentos financieros han sido diseñados con el objetivo de brindar a los agentes económicos la posibilidad de manejar sus niveles de exposición al riesgo.

Y, en este marco, se insertan los swaps, una herramienta que las empresas, bancos y otros agentes económicos utilizan para reducir sus riesgos cambiarios y de tasas de interés (aunque también existen swaps de índices bursátiles, acciones, crediticios y de materias primas).

Básicamente, un swap es un contrato "over the counter" (hecho a medida) mediante el cual las partes acuerdan intercambiar flujos de efectivo sobre un cierto principal a intervalos regulares de tiempo durante un período dado. Veamos, por ejemplo, el caso de los swaps de tasa de interés.

Un swap de tasa de interés normal es un contrato por el cual una parte se compromete a pagar a la otra una tasa de interés fijada por adelantado sobre un monto nominal (principal) también fijado por adelantado. Al mismo tiempo, la segunda parte se compromete a pagar a la primera una tasa de interés variable sobre el mismo nominal.

En otras palabras, a través del contrato, una parte conviene en pagar a la otra intereses a tasa fija y cobrar intereses a tasa flotante. La otra parte pagará intereses a tasa flotante y recibirá intereses a tasa fija. Veamos un sencillo ejemplo...

Supongamos un swap de tasa de interés simple (o "plain vanilla" como se lo conoce en la jerga financiera) que se ha convenido entre la empresa A y la empresa B.

La empresa B ha pactado pagar a la empresa A, durante el período que dure el swap, una tasa de cinco por ciento anual fija en base semestral. Esta tasa se paga sobre el principal o nominal de 20 millones de pesos.

La empresa A, por su parte, acuerda pagar a la empresa B, sobre el mismo principal de 20 millones de pesos, la tasa LIBOR a seis meses (esta tasa es variable).

De esta forma, los pagos semestrales de la empresa B a la empresa A serán 20.000.000 x 0,5 x 0,05 = $500.000

Los pagos semestrales de la empresa A a la empresa B, suponiendo que la tasa LIBOR es 4 por ciento anual, serán: 20.000.000 x 0,5 x 0,04 = 400.000

Dado que la empresa A paga $400.000 y la empresa B paga $500.000, el flujo neto de B hacia A para ese semestre es

500.000 – 400.000 = $100.000

En otras palabras, durante el semestre en cuestión, la empresa B pagará $100.000 a la empresa A.

Ahora bien, ¿cuál es la racionalidad del instrumento?

Frecuentemente, esta clase de operaciones tiene la finalidad de transformar una deuda a tasa flotante en una deuda a tasa fija (o viceversa), según las necesidades de la compañía.

El swap puede ser usado por la Empresa B para transformar un préstamo a tasa flotante en otro a tasa fija y por la Empresa A para transformar un préstamo a tasa fija en un préstamo a tasa flotante. Veamos un ejemplo...

Los flujos de fondos de la Empresa B son:

Supongamos que paga LIBOR + 2% a los prestamistas. Recibe LIBOR por el swap. Paga 5% fijo por el swap. La empresa B termina pagando fijo 7% ya que los pagos e ingresos a la tasa LIBOR se neutralizan. La empresa B transforma así el préstamo de tasa flotante LIBOR + 2% en uno de tasa fija al 7%.

Los flujos de fondos de la Empresa A son:

Supongamos paga 6,5% fijo a los prestamistas. Paga LIBOR por el swap. Recibe 5% fijo por el swap. La empresa A termina pagando flotante LIBOR + 1,5% ya que debe pagar fijo 6,5% pero recibe 5% fijo por el swap lo que la deja pagando 1,5% fijo y debe pagar LIBOR por el swap. Transforma así un crédito a tasa fija al 6,5% anual en uno a tasa flotante de LIBOR+1,5%.

Para la empresa B, la operación puede servir para obtener certeza sobre los flujos futuros de dinero. Al convertir su deuda de tasa variable a tasa fija, puede conocer con mayor certeza su situación financiera futura. La empresa A, por su parte, puede estar esperando una caída en las tasas de interés.

Aquí, hay que comprender que un swap de tasa de interés no es un préstamo sino exclusivamente un intercambio de flujos de intereses. Dado que ninguna de las partes presta el nominal a la otra.

Un amplio análisis de los swaps de tasa de interés se encuentra en Mary S. Ludwig, "Understanding Interest Rate Swaps", Mc Graw Hill, Inc., New York, N.Y., 1993.

Para temas de valuación, ver Gerald W. Buetow y Frank J. Fabozzi, "Valuation of Interest Rate Swaps and Swaptions", Frank J. Fabozzi Associates, New Hope, Pennsylvania, 2000.

Un amplio análisis de los swaps se encuentra en: Marshall, J. F. y Kapner, K. R., "The swap market", Kalb Publishing, Florida, 1993 y de los mismos autores "Understanding Swaps", Wiley Finance, 1993 además en “Swaps and Other Derivatives” de Richard Flavell, The Wiley Finance Series, 2002.