Ingeniero-Administrador, Abogado, Doctorado Honoris Causa en Educación Como era de esperarse, las conclusiones finales alcanzadas en la cumbre estuvo divida unos que las consideran favorables a los objetivos establecidos, otros no. Lo curioso como muy bien lo comenta masvoces.org., los presidentes de los países más ricos del mundo, celebraron las conclusiones sobre la crisis alimentaria con un gran banquete en un hotel de lujo de la isla Hokkaido. Sus anfitriones los japoneses reclutaron a 27 chefs para ofrecer manjares dignos de los paladares más exquisitos.
Sobre el alto precio de los alimentos, que atenta a millones de personas, el G5 , tan solo se mostró dispuesto a explorar posibles opciones para garantizar la seguridad alimentaria.
Los líderes del G8 señalaron, que la crisis alimentaria no es un problema causado por los países en desarrollo, por lo que exigieron a la comunidad internacional una solución rápida del problema que achacaron en parte a los subsidios agrícolas que conceden los países ricos que distorsionan el comercio y han obstaculizado el desarrollo de la capacidad de producción de alimentos en los países en desarrollo, reduciendo críticamente sus posibilidades de reacción frente a la crisis.
Los ocho países más industrializados del mundo, se mostraron satisfechos por haber podido firmar un acuerdo en torno al calentamiento global, pese que el objetivo que asumieron para reducir las emisiones de CO2 se fijó a la mitad de 2050 y no se incluyó ninguna meta concreta a medio plazo, como demandaron los países emergentes.
Se agrega que igual de vago fue su planteamiento en torno a la crisis alimentaria mundial, pese a los apremios de la ONU.
El acuerdo fue calificado de éxito por Japón, la UE, EEUU. Más por haber conseguido estampar sus firmas que por su contenido. En cambio, los países emergentes del G5 (Brasil, México, India , China y Sudáfrica) observaron la necesidad de una responsabilidad compartida equitativa contra el calentamiento global y que el G8 debe fijarse objetivos más cercanos, como recortar sus emisiones en 2020 entre un 25% y un 40% respecto a sus niveles de 1990.
Señala además la fuente de información utilizada masvoces.org. ,que la ONG medioambientales criticaron que el presidente de los EEUU George Bush, había bloqueado todo avance sobre calentamiento global, con la ayuda de Canadá, Greenpace y se afirmó que el G8 tiene un actitud de escasa responsabilidad, frente al reto del cambio climático, y que los acuerdos alcanzado al respecto evidencias que esos países dan la espalda al mundo una vez más.
Cabe destacar que , Oxfam Internacional por su parte, lamenta que los países del G8 no hayan concretado sus objetivos para reducir la emisión de gases responsables del calentamiento global en su acuerdo sobre cambio climático.
“Es decepcionante que algunos miembros del G-8, incluyendo el líder mundial en contaminación, los EE.UU, no hayan firmado objetivos específicos, ni siquiera un objetivo indicativo de estabilización del calentamiento global, durante la cumbre celebrada esta en Alemania. Esto significa que no se trabajará para mantener el proceso de calentamiento global por debajo de los 2º C, lo que implica que el cambio climático seguirá devastando los países pobres y comprometiendo seriamente la lucha contra la pobreza”, tal como lo comentó Antonio Hill, responsable de incidencia política en cambio climático de la organización.
Las bases del acuerdo anunciado por el G8 establecen trabajar conjuntamente en el proceso abierto por Naciones Unidas y completar hasta el año 2009 las negociaciones para el acuerdo post Kyoto que regirá desde 2012 dentro del marco multilateral de Naciones Unidas; tener en cuenta los compromisos de la Unión Europea, Japón y Canadá para recortar en un 50% las emisiones de gases hasta 2050; establecer recortes de emisiones substanciales para todos los miembros del G-8 sin especificar los objetivos concretos de reducción de emisión de gases de EE.UU y Rusia; y ausencia de un acuerdo unánime con relación a limitar el calentamiento global por debajo de los 2ºC. Tras la finalización de esta cumbre las personas más pobres del mundo seguirán teniendo que enfrentarse a graves riesgos a consecuencia del cambio climático, como periodos de sequía cada vez más severos, inundaciones y hambrunas. Los países más poderosos del mundo tuvieron esta semana una oportunidad sin precedentes para impulsar el esfuerzo global de respuesta contra la amenaza del calentamiento global y reducir significativamente los riesgos a los que se enfrentan los países más pobres.
A pesar de todo, Antonio
Hill declaró: “valoramos positivamente que los líderes del G-8 se
incluyan en el proceso de Naciones Unidas para luchar contra el cambio
climático y hayan acordado negociar la situación post-2012 dentro de
este marco. Esto significa que los países más pobres, que son también
los más afectados por cambio climático, podrán participar en la
discusión de las soluciones”
Agrega oxfam.org/es que Hill también señaló, que “es positivo que la UE,
Canadá y Japón hayan confirmado sus compromisos individuales de frenar
las emisiones de carbono hasta 2050 y que otros países hayan acordado la
necesidad de recortes”.
Oxfam Internacional agregó que el G-8 debe igualmente llegar a un compromiso sobre el aumento de la ayuda a los países pobres para su adaptación al cambio climático. “Los ocho países representados en este foro son los máximos responsables por el calentamiento global y los más capaces de ayudar a los países pobres a adaptarse a su impacto”, de acuerdo a Antonio Hill.
“Esperamos que estos países
lleguen a un compromiso financiero concreto para paliar los efectos del
cambio climático. Los países más pobres, en particular en África, serán
incapaces de soportar los efectos que el cambio climático supone. Las
previsiones más conservadoras estiman que los costes de adaptación al
cambio climático en países en desarrollo serán como mínimo de 50.000
millones de dólares anuales. El G-8 debe pagar el 80% de esta cantidad”,
indicó Hill.
Oxfam Internacional añadió también que antes de clausurarse la Cumbre se
debía prestar atención a la necesidad de incrementar la ayuda a la
financiación de servicios sociales básicos como salud y educación.
En este momento, las promesas hechas hace dos años en Gleneagles para duplicar la ayuda a África no están garantizadas.
Definitivamente, el documento aprobado por el G-8 en la cumbre de Toyako, norte de Japón, fija objetivos a mediano y largo plazo que implican también a los países que participan en Naciones Unidas en los debates por el calentamiento global.
Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Japón, Rusia, Italia y Canadá, sostiene el documento, se comprometieron a reducir al 50 por ciento las emisiones de gas responsables del efectivo invernadero antes de 2050.
"Muchos países expresaron su interés en la energía nuclear comprendida como un instrumento clave para reducir la dependencia de combustibles fósiles y reducir las consecuencias de las emisiones de gas" con efecto invernadero, sostuvo el G-8.
En este sentido, enfatizó que "la no proliferación y la seguridad nuclear son los principios para un uso pacífico de la energía nuclear".
El texto reconoce "el rol de las energías renovables y de la producción y el uso de biocarburantes como alternativas a los recursos fósiles".
Amsalatina.com nos aporta al respecto, que el G-8 en el documento final ratificó los esfuerzos para alcanzar los objetivos sobre biodiversidad fijados para 2010.
Estados Unidos manifestó que se lograron "progresos significativos" sobre cambio climático, dijeron fuentes del gobierno norteamericano, y destacaron la inclusión de las nuevas tecnologías como recurso alternativo para la producción de energía.
"Excelente discusión,
excelente declaración", sostuvo la Casa Blanca al evaluar el documento
del G-8.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, se
manifestó "muy contento por los resultados del G-8 sobre cambio
climático" y consideró que se alcanzó "una nueva visión común entre las
economías mayores" que permiten enviar una "señal fuerte a los
ciudadanos del mundo".