La teoría de las finanzas, ¿un invento de los extraterrestres?
- By Pablo Triana
- Published 07/22/2008
- Finanzas
- Unrated
Pablo Triana
Director, Center for Advanced Finance IE Business School.
www.ie.edu
La teoría de las finanzas, ¿un invento de los extraterrestres?
Yo no soy ningún físico pero creo que este análisis aporta algo revolucionario
en relación a la ciencia dominada por Einstein, Feynman y demás. Gracias a
movimientos salvajes en los mercados como los presenciados hace unos meses y
gracias a la teoría financiera convencional, nos hemos enterado de un gran
secreto, una revelación conmovedora. Posiblemente el mayor descubrimiento en la
historia de la humanidad. Ahora, sin duda, lo sabemos. Los "agujeros de gusano"
existen.
Sólo la existencia de agujeros de gusano que convenientemente permiten el viaje
entre diferentes universos puede explicar el hecho de que ciertos seres
actualmente presentes en la tierra produzcan modelos que asumen que los mercados
se comportan normalmente (es decir, de acuerdo a la distribución de probabilidad
Normal, un mecanismo que básicamente niega la posibilidad de fenómenos fuera de
lo común).
Claramente, esos seres deben provenir de un universo diferente. Esa es la única
explicación posible de su reticencia a admitir lo obvio en relación a nuestro
universo: los fenómenos extraños se suceden en la arena financiera con tal
asiduidad que quizás habría que dejar de llamarlos "extraños".
Estos teóricos han tenido que haber venido de otro universo muy diferente, donde
aparentemente la normalidad reina suprema. Habiendo sido criados en tan plácido
ambiente encuentran muy difícil la aceptación de las realidades caóticas de
nuestro mundo.
No obstante, en vez de adaptarse a nuestras circunstancias universales,
mantienen intactas sus hipótesis irrealistas, generando modelos que tozudamente
reflejan sólo las realidades que dejaron atrás hace muchas estrellas. De alguna
manera, son invitados de mala educación que niegan a comportarse de acuerdo a
las costumbres del anfitrión.
Algunos dirán: "¿Y qué? ¿Cuál es el problema con tener algunos caracteres que
parecen alienígenas divulgando
El problema con estos argumentos es que, por supuesto, no tienen fundamento.
Lejos de estar marginados, los modelos basados en la normalidad reinan supremos
en finanzas. De hecho, vienen reinando desde hace bastante tiempo. Eventos como
los descritos por The Economist no parecen haber cambiado mucho el status quo.
Los teóricos son regularmente testigos de la ocurrencia de sucesos que, según
los modelos, no deberían suceder. Sin embargo, increíblemente, esas visiones no
fuerzan una revisión completa de las teorías convencionales. A los estudiantes
de finanzas se les sigue enseñando que los sucesos extraños deben ser ignorados,
no son representativos, tan sólo inútiles inconveniencias: "Actuad como si nunca
hubiesen existido, y todo irá bien". Lo importante no es admitir la realidad,
sino garantizar la supervivencia de los modelos.
El suceso que más radicalmente ilustró la ineficiencia de la modelización
financiera heterodoxa se dio hace justo dos décadas, exactamente en octubre del
1987, cuando la bolsa de New York se hundió casi un 25 por ciento en un solo día
(la mayor caída de su historia), provocando derrumbes globales (en México, por
ejemplo, se desplomó un 17 por ciento y acabó el año más de un 70 por ciento por
debajo).
Esa debacle del índice S&P 500 supuso una desviación de veinte desviaciones
standard, algo totalmente imposible de acuerdo a los modelos. Es decir, la
teoría financiera asignó una probabilidad de cero al fenómeno más impactante
experimentado por los mercados en su historia.
En este sentido, los teóricos financieros muestran una aberración sorprendente
hacia las realidades terrenales, casi como si las repudiaran. Al ignorar esos
molestos fenómenos extraños, están esencialmente negando la historia, pues esos
sucesos son los que explican casi todo en la vida real.
Unos muy pocos días explican más de la mitad de los retornos experimentados por
los mercados durante periodos de varias décadas. Negar la importancia crítica de
esos días "raros" es similar a negar a los mercados. ¿Y quién querría hacer tal
cosa? ¿Quién estaría interesado en negar la realidad de esa manera tan
escandalosamente obvia? Parece difícil pensar que aquellos en el campo anti-realidad
no provienen de un universo distante.

