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Negociación en desarrollos inmobiliarios, lo que no le enseñaron en la universidad
- By Francisco Ingouville
- Published 08/7/2008
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Francisco Ingouville
Profesor del Programa Ejecutivo en Negociación y Manejo del Conflicto de ESADE Business School
Mason Fellow Harvard University, Socio Fundador de Ingouville & Nelson, Consultoría y capacitación.
Autor del libro Relaciones Creativas.
(http://www.ingouvillenelson.com.ar)
Negociación en desarrollos inmobiliarios, lo que no le enseñaron en la universidad
Enseñando negociación en
España, este mes, aproveché para visitar a Guillermo Delger, a quien le va
muy bien con su empresa inmobiliaria en Madrid.
Esos encuentros entre viejos amigos invitan a filosofar. Y, en una larga
sobremesa típicamente española, Guillermo me dijo: "en la facultad de
arquitectura se olvidaron de explicarme una dimensión que, por suerte, ya he
aprendido: estudiamos el frente, la profundidad, el ancho, hasta vimos algo
del tiempo, pero no nos hablaron de la dimensión dinero".
Delger sostiene que cualquier decisión de un arquitecto en un proyecto
afecta la "dimensión dólar" y, sin embargo, no figura entre las premisas de
la universidad.
Es cierto, también, que en la mayoría de las universidades no nos enseñan a
negociar, a comunicarnos, a dialogar, a escuchar. Y ambas cosas están
relacionadas. Porque el dinero en un desarrollo inmobiliario representa la
voluntad de que algo ocurra. Es la expresión del otro diciendo "haga usted
esto".
Pero, antes de que el dinero mueva los engranajes de la maquinaria
productiva, es aconsejable que haya mucha comunicación y negociación para
que se maximice el valor de ese intercambio entre el dinero y lo que se da a
cambio.
La regla de oro del ambiente de la negociación reza: "a mayor comunicación
mejores acuerdos". También en el marketing, el principio consiste en
detectar las necesidades insatisfechas del mercado. Es decir, básicamente un
proceso de comunicación previo a la producción: se "negocia" con los
consumidores lo que se les va a dar a cambio de su dólar para beneficio de
ambos.
El negocio inmobiliario comenzó tarde a reemplazar su enfoque hacia la
producción por un enfoque al mercado. Yo recuerdo haber hecho, hace menos de
veinte años, para Ricardo Bullirch, con Cristina Navarro, la primera
investigación motivacional de una inmobiliaria y luego el primer testeo de
campaña publicitaria para el Quartier Demaría de Argencons.
Las empresas de consumo masivo llevaban décadas de ventaja utilizando estas
técnicas. El mercado inmobiliario todavía no las adoptó del todo. Todavía
estamos lejos de un cambio total en esa dirección. Una de las evidencias es
la baja presencia de materias de negociación en los cursos para el sector.
Y, sin embargo, no caben dudas de que en el proceso completo de un
desarrollo inmobiliario se llevan a cabo infinidad de negociaciones y
trabajos en equipo. De la calidad de esas intervenciones depende el
resultado final. Y, de la misma manera que se ignoraba el factor dinero al
enseñar arquitectura, se ignora el factor calidad de negociación al
perfeccionar a los desarrolladores.
Damián Tabakman, experto en negocios inmobiliarios, dice "La tarea del
Developer está focalizada en la detección de los terrenos, el armado de los
grupos de inversores, la definición del producto, el gerenciamiento de la
elaboración del proyecto y de la construcción y la conducción de la venta.
Como es evidente, el desarrollista no necesariamente es un arquitecto, ni un
constructor ni un inmobiliario. Es quien se pone el proyecto sobre sus
hombros y lidera todos sus aspectos". ¿Cuántas negociaciones se llevan a
cabo en ese proceso?
Es fundamental ahora definir a qué nos referimos con "negociación". Algunas
personas todavía ven la negociación como un enfrentamiento del que salen
ganadores y perdedores.
Nosotros preferimos la idea de un encuentro donde se crea valor para
beneficio de ambas partes y se mejora la relación al tiempo en que todos
salen ganando más de lo que ocurriría en un enfrentamiento. Suena idealista
pero, día a día, se verifica como una posibilidad real que no debe
desperdiciarse.
En talleres de capacitación, doce parejas de gerentes llevan a cabo una
negociación con exactamente las misma situación e instrucciones
confidenciales. El espectro de resultados es tan amplio que se hace evidente
que la habilidad para negociar (única diferencia entre unos y otros) es un
factor determinante.
A lo largo del taller se verifica cómo tener conciencia de la posibilidad de
optimizar resultados y conocer las herramientas que lo hacen posible es una
combinación que incrementa notablemente las probabilidades de éxito. Creer
que se puede y saber cómo intentarlo.
La sinergia hace posible también derrocar otro mito: se puede obtener
mayores resultados y tener al mismo tiempo mejores relaciones. No todo es
distribuir valor sino que se puede ampliar el pastel antes de cortarlo. Un
desarrollo inmobiliario en el que intervienen tantos factores, disciplinas y
personas ofrece el ámbito ideal para aplicar este lubricante que todo lo
facilita: la negociación creativa.
No nos enseñaron a hablar en la universidad, sin embargo es la actividad que
más realiza el Developer. No hace la investigación de mercado, no se ocupa
de los asuntos legales, no calcula las estructuras, no pone un ladrillo
sobre otro, no diseña, no pone su dinero, no capacita vendedores, no decora
la unidad modelo...
Tabakman pone como ejemplo: las compañías exitosas no fabrican lo que
venden. Nike no lo hace. Se limita a decir "just do it".
El trabajo del Developer consiste en coordinar a los que lo hacen. Ya sea
que lo llame así o no, su principal misión es negociar. Es decir hablar. Es
bueno que lo haga bien... antes y mejor que el dinero.

