¿Cómo aprender a hacer negocios? Enlatados versus facilitación
- By Francisco Ingouville
- Published 08/7/2008
- Educacion
- Unrated
Francisco Ingouville
Profesor del Programa Ejecutivo en Negociación y Manejo del Conflicto de ESADE Business School
Mason Fellow Harvard University, Socio Fundador de Ingouville & Nelson, Consultoría y capacitación.
Autor del libro Relaciones Creativas.
(http://www.ingouvillenelson.com.ar)
¿Cómo aprender a hacer negocios? Enlatados versus facilitación
-En su caso recomendaría una ballena.
Este famoso diálogo entre Bernard Shaw y una señora de pocas luces sirve para
poner el foco sobre la necesidad de buscar soluciones adecuadas al caso
particular de cada uno. Hace años que el marketing predica "debes segmentar".
Empezó atacando el mercado con bombas, luego con escopetas y terminó
recomendando la mira telescópica.
La educación del colegio, sin embargo, nos homogeneizaba impartiéndonos a todos
la misma pátina de matemáticas, lenguaje, ciencias naturales, historia, gloria y
loor al gran Sarmiento, etc.
¿El aprendizaje está, pues, fuera de la tendencia del marketing? Quizá para los
chicos, que pueden absorberlo todo, pero los adultos nos ponemos un poco
impacientes cuando nos dan un enlatado.
Un comercial de shampoo anti-caspa presentaba a un supuesto consumidor diciendo
que era la solución "para mí problema por lo menos". Y la frase fue adoptada por
el uso popular. Debe haber pegado en algún punto sensible el concepto de que "mi
problema puede ser distinto al de otros".
En temas de educación para alta dirección, mejor que enseñar es dejar aprender.
Lo llamamos "facilitación" y nos autodenominamos "facilitadores" (y cada vez que
escribo
Típicamente, las funciones del facilitador son:
• Crear situaciones en que los participantes puedan experimentar lo que
necesitan aprender (ejercicios, casos propios, dramatizaciones, situaciones
reales)
• Coordinar el proceso de extraer conclusiones y relacionarlas con la teoría que
haya al respecto
• Garantizar formas prácticas de aplicar lo aprendido en la vida diaria
• Ayudar a que cada participante desarrolle un plan para seguir aprendiendo
Cuando se trata de adultos con mucha experiencia es posible que aprendan mucho
más de lo que el profesor pueda enseñar. Aprenderán de la situación, de sí
mismos, de los otros, de la teoría que haya sobre ese tema puntual y que el
facilitador aportará cuando lo considere oportuno. También aprenderán algo, a
veces, del facilitador.
Gran parte del trabajo del manager se ejecuta en vivo, tratando con miembros de
su equipo inmediato o coordinado el trabajo de otros. Entonces, la eficacia
suele depender más de su estilo natural que de decisiones racionales frías y
calculadas. Y ese tipo de conducta se aprende en gerundio: practicando,
haciendo...
Por eso los cursos en que entrenamos a managers se llaman "talleres". En ellos
se trabaja. Se empieza por la práctica, se detectan los problemas propios y se
recurre a la sabiduría de los grandes especialistas aplicada a las oportunidades
de mejora de cada uno. Eso da buenos resultados... ¡para mi problema por lo
menos!

