Docente: Calidad Total y Reingeniería.
Santa Cruz- Bolivia.
Todo
El liderazgo puede
definirse como el arte de influir sobre las personas que para que estas
puedan dar su mejor esfuerzo en la consecución de los objetivos que se
ha trazado la organización. En la definición anterior una de las
palabras clave es ”arte”, que se puede definir como una destreza
aprendida o adquirida. El liderazgo es el influenciar a los otros, por
el medio de una serie de destrezas que toda persona puede aprender y
desarrollar si articula el deseo apropiado a las acciones apropiadas.
Las acciones apropiadas tienen que ver directamente con
Max Weber hace énfasis en
la diferencia entre poder y autoridad, definiciones que en la actualidad
siguen vigentes y tiene mucha aplicabilidad al momento de hablar de
liderar un equipo. Weber define poder como la capacidad de forzar o
coaccionar a alguien, pese a no estar de acuerdo,
Es importante subrayar que
poder se define como una capacidad, mientras que autoridad se define
como un arte. El ejercer poder no exige inteligencia, destreza o valor,
así como no es meritorio en el gerenciamiento. Sin embargo, desplegar un
nivel de autoridad sobre las personas requiere el desarrollo y
aplicación de destrezas adicionales. Se puede estar en una posición de
poder en una organización y no tener autoridad, y viceversa. Puedes
tener poder por el hecho de ocupar un alto cargo, de heredar mucho
Un gerente debe construir
su autoridad si desea mantener a mediano y largo plazo un equipo de
trabajo sinérgico y motivado. El uso sólo del poder adquirido suele
funcionar inicialmente para la consecución de objetivos a corto plazo,
pero suele desgastar las relaciones en el mediano y largo plazo. Con
esto no quiere decir que en ocasiones no sea necesario ejercer el poder,
pero esto debería ser simplemente en ocasiones esporádicas con el fin de
re direccionar desviaciones críticas en las organizaciones. Se debe
utilizar el poder porque no queda más remedio que echar mano de los
medios de
Toda organización es una
entidad social, es decir está compuesta por persona, y cuando trabajamos
con ellas pretendiendo que realicen ciertas cosas no encontramos por lo
general con dos aspectos, la tareas que debemos hacer cumplir y la
relación humana. Es fácil que un gerente desequilibre la balanza a favor
de alcanzar las tareas y descuide las relaciones humanas. Si nos
concentramos sólo en las tareas nos encontraremos en el mediano plazo
con alta rotación de personal, falta de calidad en el servicio, bajo
nivel de compromiso, bajo nivel de confianza, entre otras cosas. Pero
también, si nos concentramos más en las relaciones humanas, la
organización no cumplirá las metas establecidas. Por tal situación un
gerente para tener un liderazgo eficaz debe construir su autoridad en
base a la consecución de las tareas asignadas mediante el fomento de las
relaciones humanas. Las organizaciones, los
Concluyendo, el liderazgo
depende directamente de nuestra capacidad de construir de forma sólida
nuestra autoridad, y no así de nuestro poder. Se debe