MBA, Coordinador de Estudios y profesor del área de Dirección General de EDDE-Escuela de Dirección de Empresas.
Así, suele llegar un punto en que surge la necesidad de profesionalizar la
dirección general de la empresa.
Pero, ¿cómo saber cuál es el momento indicado para contratar a un gerente
profesional?
En principio, la respuesta dependerá de las particularidades de cada empresa.
Sin embargo, algunas situaciones típicas en que conviene empezar a analizar el
tema son las siguientes:
1) Crecimiento de la empresa
2) Necesidad de desarrollar otros negocios
3) Deseo o necesidad del CEO familiar de pasar de dirigir la
empresa a ser sólo propietario
4) Inexistencia, dentro de la familia, de una persona adecuada
para la sucesión
5) Surgimiento de fuertes conflictos intergeneracionales
¿Cómo tomar la decisión?
La diversidad de situaciones impide brindar una receta infalible. En cada caso,
existen distintas necesidades, deseos, situaciones de la empresa y de la
familia.
No obstante, como punto de partida, es fundamental determinar si realmente la
empresa necesita un directivo profesional y si está preparada para recibirlo.
Es frecuente caer en la tentación de ver únicamente los aspectos positivos de un
gerente profesional.
Por lo tanto, el primer paso consiste en plantearse algunos interrogantes:
¿están la empresa y la familia preparadas para un gerente profesional?, ¿cuánto
estrés organizacional y familiar causaría la decisión?
En este punto, puede ser útil la ayuda de un actor externo que ofrezca un
diagnóstico imparcial de la empresa y la familia.
¿Cómo incorporar al gerente?
Una vez tomada la decisión de contratar al gerente, es necesario definir su
perfil ideal.
Es importante considerar que el directivo pasará muchas horas con los
propietarios y necesita mucha afinidad con ellos.
Por lo tanto, antes de incorporarlo en el plantel estable, es recomendable
contratarlo para un trabajo de consultoría destinado a establecer un plan de
sucesión.
Si los propietarios quedan conformes con su desempeño, deben pensar en un
involucramiento gradual del directivo en la empresa.
El futuro gerente podría comenzar como asesor externo en alguna unidad de
negocios para ir acumulando progresivamente mayores responsabilidades.
¿Cómo reorganizar la empresa?
Con la incorporación de un gerente profesional, la empresa familiar necesita
mejorar sus prácticas de gobierno corporativo.
El directorio tendrá que empezar a funcionar como tal (algo no muy común en la
mayoría de las empresas familiares).
Y, dependiendo del tamaño de la empresa, también puede ser útil la creación de
un Consejo de Familia que se ocupe de los asuntos familiares vinculados con el
negocio.
En definitiva, la incorporación de un gerente profesional en una empresa
familiar es un momento crucial en la vida de la compañía.
Para que se desarrolle con éxito, es necesario que el gerente general familiar
acepte la necesidad de dar un paso al costado sobre los asuntos del día a día y
que no se quede a medio camino interfiriendo en las decisiones del gerente
general profesional.
De esta manera, se producirá también con éxito su pasaje de la dirección general
a la de ser un buen propietario.