La Metanoia del Coaching Organizacional
- By Joan Palomeras
- Published 09/9/2008
- Coaching
- Unrated
Joan Palomeras
Autor de COACHING CON
PERSPECTIVA SISTEMICA.
Presidente de COACHING LAB.
Director de BLOG
DEL COACHING.
Licenciado en Ciencias Químicas.
Más de 30 años de
experiencia en Alta Dirección y Formación de Equipos.
Finalmente
"aprendedor" en un mundo interdependiente.
Coaching Corporativo, Aprendizaje de Equipos, Construcción de Organización que
aprende
País: España
degerencia.com
La Metanoia del Coaching Organizacional
El significado histórico de metanoia
La Gran Enciclopedia Catalana define metanoia como “Canvi profund de la
manera de pensar, sentir i d´obrar”. Es la definición que he encontrado que
mejor encaja en el significado histórico de metanoia:
Cambio profundo de la manera de pensar, sentir y obrar.
La palabra metanoia se vuelve a usar, especialmente en la perspectiva sistémica
y la cultura del aprendizaje empresarial que ha empezado a interesarse por la
organización inteligente, organización que aprende.
Está recuperando su rica historia.
Para los griegos, “meta”, significaba más allá, por encima, y, “noia”, de la
mente. Podemos traducirla por: desplazamiento mental, cambio de enfoque, ver más
allá de la perspectiva actual.
Para los cristianos primitivos como Juan Bautista era un vocablo clave: tenía el
significado específico de despertar la intuición compartida de lo más elevado de
Dios. En el nuevo testamento se aplicó para indicar el cambio radical que se ha
de realizar para adherirse a Jesucristo.
Captar el significado histórico de metanoia es captar el significado más
profundo del coaching con perspectiva sistémica para el aprendizaje
organizacional.
La mayoría de las personas frunce los ojos cuando le hablas de organizaciones
que aprenden. Es natural. Para la mayoría aprendizaje ha pasado a ser únicamente
sinónimo de adquirir información, conocimientos y habilidades.
En cambio el verdadero aprendizaje llega a lo más profundo de lo que significa
ser humano. A través del aprendizaje adquirimos la perspectiva sistémica para
percibir el mundo y nuestra relación con el mismo, ampliamos nuestra capacidad
para crear, para formar parte del proceso generativo de la vida. Cada uno de
nosotros AMA este tipo de aprendizaje. Hill O´Brien ha llegado a decir que “es
tan fundamental como el instinto sexual” Yo pienso, que incluso, más duradero.
Este instinto básico es pues el significado de “organización inteligente”,
organización que aprende y continuamente expande su futuro.
Ver más allá de la perspectiva actual: coaching de equipos con perspectiva
sistémica
Para construir organización inteligente, es necesario un cambio de enfoque de la
mayoría de organizaciones. Hay que ir más allá de la perspectiva actual. La
palabra más precisa para definirlo es metanoia. Con la metanoia de la
organización se necesita un aprendizaje que incrementa la capacidad creativa de
la organización y la satisfacción de las personas que la componen. Con la
interconexión mundial, complejidad y dinamismo de las organizaciones tampoco
basta que una o varias personas tengan información y conocimientos, toda la
organización tiene que aprender.
Las organizaciones que podrán competir en las nuevas realidades son las que
descubran cómo aprovechar el potencial de aprendizaje y entusiasmo de las
personas en todos los niveles de sus estructuras.
Audaces pioneros hemos iniciado el camino. Con nuestra metodología de coaching
de equipos con perspectiva sistémica para la construcción de organización que
aprenda queremos contribuir a facilitar su exploración y acelerar su
explotación.
Porque como decía ya, a finales de los 90 en la Revista Fortune, Arie de Geus,
También entonces ya creía que las empresas que tendrían éxito en la próxima
década serían algo llamado organización que aprende.
Organización que aprende, es la que alienta, fomenta y permite que las personas
que la constituyen expandan continuamente su aptitud para crear los resultados
que desean. Es el medio para ensayar y cultivar nuevos patrones de pensamiento
donde la aspiración colectiva queda en libertad para aprender a aprender en
conjunto a ver la totalidad.
Esta es la verdadera organización inteligente. Es, en resumen, una organización
que aprende y continuamente expande su capacidad para cambiar y crear la
realidad. Su capacidad creativa la transforma en el agente de su propio futuro.
Tal vez el retraso de su implantación, cuando ya todo el mundo del management
está convencido de su importancia, es debido a que todavía no saben cómo
construirla. No han aprendido las aptitudes, las disciplinas para su innovación
y desarrollo. Lo que las distingue de las tradicionales organizaciones de
control.
Las disciplinas y herramientas de nuestro sistema de coaching con perspectiva
sistémica son vitales para la creación de organización que aprende.
Su propósito es facilitar la implantación de organizaciones y equipos que
aprendan para su sostenibilidad y la satisfacción de todas las personas que los
constituyen.
Cómo afrontar las rutinas defensivas y los conflictos de un equipo para
transformarlos en productivos
¿Qué ocurre para que el índice de mortalidad empresarial sea el síntoma de un
problema que preocupa a todas las compañías y a la mayoría de trabajadores,
Sindicatos y Gobiernos?
¿Por qué las compañías de mayor potencial tienen poca capacidad de aprendizaje y
en vez de un elevado nivel de excelencia se reducen progresivamente a la
mediocridad?
Porque aprenden mal.
Si las personas, desde niños, tenemos graves problemas de aprendizaje, sobre
todo cuando no nos damos cuenta, en las organizaciones son trágicos. Todavía más
cuando pasan desapercibidos, que es lo más frecuente.
Y, ¿cómo podemos afrontar un aprendizaje válido y sostenible?
Lo primero que hay que hacer es aflorar las rutinas que lo limitan y que
funcionan hasta que el espíritu de la organización se va al traste.
Las rutinas son hábitos que nuestro inconsciente ha ido arraigando para
protegernos de estados de amenaza que surgen cuando exponemos nuestros
pensamientos. Lo peor es que estas rutinas se transforman en cultura
organizacional.
Dice Argyris: “Una vez que la organización se infecta también se vuelve
portadora. Los equipos son micromundos de las organizaciones. Es normal que las
rutinas defensivas afecten al equipo. Actúan como obstáculo del aprendizaje
colectivo. Pero las rutinas defensivas se pueden transformar en un aliado para
construir un equipo que aprenda”.
Los equipos inteligentes se caracterizan por la manera de afrontar las rutinas
defensivas, no por su ausencia.
Un equipo comprometido con el aprendizaje no sólo indaga la verdad exterior sino
también la del interior del equipo, incluso las estrategias con que las
ocultamos.
Cuando abrimos las rutinas defensivas liberamos una energía que nos permite
construir comprensión compartida y avanzar hacía el objetivo de todos los
miembros del equipo.
Aunque hay brillantes managers que no lo saben los grandes equipos no se
caracterizan por la falta de conflictos.
Una de las experiencias del equipo que aprende es el visible conflicto de ideas.
El libre flujo de ideas conflictivas se vuelve creativo. Es crucial para
descubrir nuevas soluciones que ninguna persona puede hallar por su cuenta. El
conflicto forma parte del flujo del aprendizaje de equipo.
La diferencia entre los buenos equipos y los equipos mediocres consiste en la
manera de afrontar el conflicto y las rutinas defensivas que le rodean.
Aprender a afrontar esta brecha es uno de los principales desafíos del coaching
de equipos con perspectiva sistémica para el aprendizaje organizacional. Este es
su propósito para que la organización aprenda y continuamente expanda su futuro.

