
Gerente general del CENDEF y fundador del mismo. Es administrador de empresas por la Universidad del Pacifico y cuenta con estudios de especialización y actualización en el Programa de Alta Dirección de la Universidad de Piura. Tiene amplia experiencia laboral como gerente de importantes empresas nacionales y como consultor de empresas.
Temas: Empresas familiares
País de residencia: Perú.Uno o más miembros de la familia son o serán accionistas,
pero no laboran en la empresa.
Existen indicios o evidencias que los miembros de la
siguiente generación no comparten la misma misión, objetivos y reglas con
relación a la empresa de la familia.
Uno o más miembros de la familia no demuestran interés en
continuar con la empresa de la familia.
Existen pobres niveles de comunicación entre los miembros de
la familia, incluso la empresa ya ha sido una fuente de conflictos o
divergencias.
No existen procesos formales para: tomar decisiones,
proteger los derechos de los accionistas, decidir la relación laboral entre
familia y empresa, etc.
El empresario (a) considera que sus descendientes no reúnen
las capacidades para sucederlo.
El fundador(a) está pensando en retirarse sin que haya
asegurado su futura estabilidad financiera.
Existe alto riesgo de no poder afrontar a mediano plazo las
amenazas de la competencia; incluida la posible insuficiencia de capital
para financiar el crecimiento.
La empresa no ha desarrollado e implantado buenas prácticas
de gestión y gobierno: sistema de compensaciones, procesos de control,
directorio, plan de trabajo, política de dividendos, etc.
Las capacidades o salud del fundador no son las adecuadas
para liderar la empresa familiar.
Existen otros socios (familiares o no), y aun no se ha formalizado la interacción entre accionistas y empresa.
Si su sueño es transmitir a sus descendientes la empresa que usted creó, no deje
al azar el destino de ambos, puede que “el sueño se transforme en una
pesadilla”.