Geosur - Asociacion Sudamericana Estudios Geopolíticos El futuro de los motores “flex-fuel”
En 1890 se construyó el
primer motor que funcionó con aceite de maní y a partir de ese
acontecimiento, se descubrió que es posible producir biocombustibles
mediante una variedad infinita de materias agrícolas como ser: árboles
de
A medida que sube el precio
del petróleo y se profundizan los problemas del medio ambiente, aumentan
-a juicio de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura
y la Alimentación (FAO) , las posibilidades de sustituir combustibles
fósiles por la bioenergía renovable. Alexander Müller, Subdirector
General de FAO para el
La FAO considera que los
cultivo para lograr bioenergía podrían tener en las economías rurales,
fundamentalmente en los países de bajos ingresos con el objetivo de
diversificar sus
Eric Holtz-Giménez -Director General de Food First de Estados Unidos- señaló que Europa aspira a que los agrocombustibles satisfagan -en un comienzo- aproximadamente un 6 % de la energía que necesitarán los transportes terrestres en el 2010 y, un 20 % en el 2020. Para alcanzar esas metas, los países europeos deberían comprometer -en conjunto- comprometer el 70 % de su superficie cultivable. Para el caso de Estados Unidos, tal compromiso obligaría a que la totalidad de las cosechas de maíz y soja tendrían que ser utilizadas para la elaboración del biodiésel o etanol, hecho que provocaría una crisis alimentaria de grandes proporciones.
Recientemente trascendieron
estudios que confirman que tanto en Estados Unidos como en países
europeos, no alcanzan las tierras para cumplir con las metas impuestas
-citadas anteriormente- de desarrollo de biocombustibles.
¿Cómo resolverán el desafío? Explotando las “tierras vacías” de
Iberoamérica y de hecho -como lo indiqué en artículos anteriores en
CRONICAS- ya lo están haciendo con la
Es por eso que los países de la OCDE miran al hemisferio Sur para cubrir sus necesidades.
En octubre de 1999, la Food
First -en ocasión del seminario internacional sobre Agroecología
realizado en la
Etanol, una nueva
geografía
En marzo de 2007, el presidente G.W. Bush visitó Brasil y le propuso al presidente Lula da Silva una “OPEP de los combustibles”, conformando una “alianza estratégica en el rubro , con el propósito de convencer a la sociedad mundial que es posible cambiar los hábitos energéticos”. Entre los que manifestaron su oposición -“en nombre de las masas subalimentadas del sur”- el primero de los líderes políticos que expusieron advertencias de los resultados finales fue Fidel Castro, luego del acuerdo Brasil-Estados Unidos respecto a la producción de etanol.
El documento “Sustainable
Energy” -preparado por UN-Energy (un grupo que agrupa a todas las
instituciones y programas de Naciones Unidas que se ocupan de la
energía) si bien subraya las ventajas de los sistemas bioenergético,
advierte: “Los impactos económicos y sociales de la bioenergía deben ser
evaluados con cuidado antes de tomar decisiones sobre el desarrollo del
sector y sobre la
Europa es ya el productor más importante de biodiédel, elaborado con semillas de colza, sojas y girasol, destacándose Alemania, Ucrania. En México y en la India los costosos paquetes tecnológicos de la también denominada “revolución verde”, vienen favoreciendo exclusivamente a una minoría de grandes terratenientes ricos, practicándose una política de concentración de tierras y quedando los pequeños y medianos productores en una situación muy desfavorable.
A juicio de Robert Bailey
-asesor de políticas en Oxfam- “En la
Brasil: etanol, política de Estado
Entre los 120 países con
potencial para producir etanol, se destaca Brasil, país con
Según estimaciones de la “Compañía Nacional de Abastecimiento” (CONAB) la zafra de caña de azúcar de Brasil en la pasada cosecha 2006/2007, llegó a 471 millones de toneladas, un 9,2 % superior al período anterior. Ello se debió a la expansión de la frontera agrícola: ( en caña de azúcar un 5,5 % y al aumento de la productividad, un 3,5 %), desarrollo que se da en áreas de pastizales degradados en la región Centro-Sur, lejos de la floresta amazónica, con un rinde de siete mil litros de alcohol de caña de azúcar por hectárea.
A partir del 2003, la flota de autos “flex-fuel” (nafta con etanol) alcanzó a casi 2 millones de vehículos a lo que habría que sumar el consumo de carburante en motocicletas ( 3,8 millones) y otros pequeños vehículos. Un informe de Itamaraty indica que la capacidad instalada para la producción de alcohol en Brasil está estimada en 18.000 millones de libros por año . El “Programa de Aceleración del Crecimiento” (PAC) indica una importante proyección al 2011, como resultado del cultivo de 2 millones más de hectáreas. En julio, Brasil aumentó la provisión de energía a la Argentina de los 600 MWh a unos 860 MWh a un costo que promedia entre R$ 200 y R$ 250 e4l MWh.
Biodiversidad en América Latina
En un extenso artículo, la periodista Astrid Barnet (Agencia de Noticias Biodiversidad) , señala que grandes plantaciones de caña de azúcar, palma africana y soja ya están sustituyendo bosques, pastizales y praderas en Argentina, Brasil, Colombia y Paraguay.
“El cultivo de la soja ha
provocado la deforestación de 21 millones de hectáreas de bosques de
Brasil; 14 millones en Argentina y 2 millones en Paraguay. En respuesta
a la presión del
Mientras en Argentina y Brasil los promedios de pérdida de suelo se encuentran entre las 19 y 30 toneladas por hectáreas, en el oeste estadounidense la pérdida de cobertura de suelo promedia las 16 toneladas por hectárea de soja, dependiendo del clima entre otros factores”.
En Argentina, se estima que la producción continuada de soja, ya ha provocado la pérdida cercana al millón de toneladas métricas de nitrógeno y de 227.000 toneladas métricas de fósforo a nivel nacional. En el caso de Bolivia, donde su producción se expande hacia distintas áreas del Este, ya sufre de suelos compactos y degradados. Cien mil hectáreas antiguamente productoras de soja han sido abandonadas para pastoreo, lo que conlleva a una mayor degradación de los mismos.
La opinión de la OCDE
El informe “Biocombustibles: ¿es el remedio peor que la enfermedad? de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), ésta pone en duda la rentabilidad y el beneficio medioambiental del uso de combustibles biológicos.
El informe denuncia que la
creciente demanda de biocombustibles, tendrá consecuencias económicas a
nivel mundial, ante el dilema ¿comida? o ¿combustibles? , ya que puede
causar serias consecuencias. OCDE considera que la obsesión por los
biocarburantes puede suponer una