Los empleados ineptos no son otra cosa que aquellos individuos, sin importar su
lugar en la empresa, que no solo hacen su trabajo a medias con resultados de
dudosa calidad, sino que atrasan o entorpecen el ejercicio profesional de los
demás.
Todos saben quienes son, pues son fáciles de identificar, ellos tienden a
mostrar dos facetas inconfundibles: la primera de ellas es que se muestran al
extremo ocupados, con escritorios repletos de papeles, notas, documentos y
cuanta cosa que sugiera trabajo pendiente, aunado a expresiones que manifiestan
la falta de tiempo y el exceso de cosas por hacer o se encuentran involucrados
en cuanto proyecto aparece, reuniones, visitas o actividades que lo alejan de
las instalaciones de la empresa y que resultan la excusa perfecta para no
terminar a tiempo sus asignaciones.
Por supuesto que existen variaciones y combinaciones diversas e interesantes que
amplían de manera considerable las características propias de quienes pueden ser
tildados como empleados ineptos.
Ahora bien, la ineptitud a la que se hace mención se refiere directamente a la
ausencia de agregación de valor a los procesos administrativos y de producción
de bienes y servicios de la empresa u organización donde están presentes estos
individuos y no a la capacidad o no que puedan tener ciertas personas en su
ejercicio profesional.
Los empleados ineptos se las arreglan para parecer trabajadores comunes, incluso
hay quienes invierten de doce a catorce horas en la faena diariamente, por lo
que aquellos no los han identificado aún los tildan de incansables y ejemplares.
Pero quienes que comparten con él o ellos de manera directa logran observar sus
deficiencias, fintas o excusas sin comprender por qué las empresas lo mantienen
activos.
Las razones pueden ser tan variadas como inverosímiles, y van desde la creencia,
por parte de los responsables, de estar frente a una persona valiosa para la
compañía hasta los vínculos sociales, familiares e incluso políticos y
económicos que “alguien” tiene con ellos.
Una de las explicaciones más comunes que se han obtenido, durante el estudio que
se llevó a cabo para establecer la realidad de este fenómeno, se sitúa en que
“para algunas cosas este tipo de empleados resulta pertinente”; al ahondar en
detalles pudo saberse que, entre ellas, sobresalen:
Son aduladores, por lo que no le dicen que no a ninguna
actividad aunque al final terminen por no hacerla.
Debido a su personalidad conocen a muchas personas por lo
que sirven de enlace.
Aunque son ineptos suelen poseer tal agilidad mental para
ciertas situaciones que coadyuvan a observar escenarios que no se han
explorado.
Sirven de relleno cuando el caso lo requiere debido a que
pretenden conocer el negocio mejor que sus auténticos fundadores… y la más
descabellada de todas:
Son la excusa perfecta para justificar la ausencia de mejoras, basados en que sería injusto aumentar a otros y a ellos no.
Si bien es cierto que tales afirmaciones son expresadas por quienes siendo
responsables de una empresa o unidad, en perfecto conocimiento de la existencia
de estos empleados en sus filas, no son características propias de estos
individuos; no es menos cierto que resulta más incomprensible la existencia de
empleados ineptos en las empresas que la de los ya mencionados gerentes ineptos.
No obstante y, para proporcionar algunos aspectos que faciliten su
identificación más detallada se listará lo siguiente:
Son muy sociales y siempre tienen algo que decir, o son
callados y distantes, quejándose de la empresa constantemente o en
ocasiones.
Siempre tienen una excusa inteligente que justifica de
manera momentánea sus deficiencias o incumplimientos, usualmente asociadas a
actividades relacionadas con el trabajo.
Son los primeros en ofrecerse en labores que no le competen,
pero que lo acercan a personas con niveles de decisión importante.
Parecen saber lo que hacen o dicen, pero sus frases o productos son el resultado del parafraseo de opiniones, comentarios o trabajos ajenos…. Entre otras tantas.
Cuando en el pasado artículo hablé de los Gerentes Ineptos, no faltó quien de manera inmediata identificara a quienes encajaban, sino completamente, con un buen porcentaje de similitud, en la descripción que hice… ahora resultaría interesante observar, a los que hicieron tal ejercicio, buscando concordancias nuevamente una vez leído este trabajo.