Magister en Comercio y Finanzas Internacionales y doctorado en Administración.
Consultor Empresarial, Asesor Académico y Docente Universitario en Pre y Post Grado. La crisis financiera y económica actual es una crisis sistémica y nos afectará a todos, especialmente a los países más desarrollados pero nos arrastrará a todos. Las medidas adoptadas, hasta ahora, no frenarán la crisis menos la evitarán, son recetas para otros tiempos y otros contextos. Ya a mediados del 2007 todos habían advertido la crisis pero no hicieron caso o no tomaron la decisión de enfrentarla. Esta crisis se prolongará por más tiempo y lo peor aún no ha llegado. Todo parece indicar que la crisis mayor podría darse en un par de años.
El ahorro es importante. Una máxima eficiencia en el gasto será vital para que la crisis no nos afecte más de lo que realmente nos afectará. Las épocas de crisis son momentos para generar grandes innovaciones. El gobierno debe entender que es momento de enfatizar la inversión en capital humano, en innovación y en ciencia y tecnología, alternativas competitivas para el desarrollo. El desarrollo del mercado y de una economía basada en la competitividad sistémica son de vital importancia. No obstante, siempre es bueno recordar que el mercado no lo resuelve todo.
En economías como la peruana y especialmente en economías como la ayacuchana, son el turismo y la agroindustria las que ofrecen mayores ventajas competitivas para su desarrollo en contextos de crisis como la que se avecina.
Diversificar nuestros mercados es de capital importancia. Las negociaciones para suscribir mercados ampliados tienen que pasar por un cambio en la estrategia y en la visión del mercado mundial. Muchos países asiáticos pretenderán un acuerdo comercial con Perú, eso no es suficiente tampoco lo es todo.