Algunas sencillas medidas para construir una empresa amigable con el medio ambiente
- By René Castro
- Published 12/3/2008
- Ambiente
- Unrated
Algunas sencillas medidas para construir una empresa amigable con el medio ambiente
Es, en realidad, un trabajo de buena gerencia donde la filantropía y la
ecoeficiencia se unen para originar una forma rentable, eficiente, responsable y
equitativa de operar una compañía.
Entre los muchos cambios y adaptaciones que las empresas deben realizar a escala
micro, se encuentra el manejo de las emisiones de dióxido de carbono (CO2), el
principal gas responsable del efecto invernadero.
Así, para empezar con la construcción de una empresa amigable con el medio
ambiente, es necesario establecer ciertas definiciones.
El concepto de "intensidad energética" mide la cantidad de kilowatts consumidos
por una empresa para fabricar una unidad de producto.
El concepto de "intensidad de CO2", por su parte, se refiere a la cantidad de
toneladas de dióxido de carbono emitidas para fabricar una unidad de producto.
Mientras más bajos sean los niveles de estos indicadores, más eficiente será la
industria y menor será su impacto negativo en el medio ambiente.
De esta forma, la problemática puede reducirse a la siguiente pregunta: ¿cómo
lograr que la empresa reduzca su intensidad energética y de CO2? Es decir,
¿cómo producir la misma cantidad de producto con menor consumo de kilowatts y
menores emisiones de CO2?
Las respuestas no siempre son sencillas, ni aplicables a las necesidades de
todos, pero hay líneas de trabajo que se pueden seguir.
Y, en la mayoría de los casos, estas pautas no sólo permiten a la organización
cumplir con sus responsabilidades ambientales sino también obtener grandes
ahorros monetarios gracias a la implementación de procesos más eficientes.
¿Es eficiente su instalación eléctrica?
Como primer paso para disminuir el consumo se debería analizar la factura de
electricidad rubro por rubro.
Aquí, por ejemplo, el factor de potencia no debería ser menor de 0,9. Si fuera
inferior, se enciende una señal de alarma de posibles defectos en la instalación
de los equipos y en la red eléctrica interna de la organización.
Esto puede solucionarse con un sistema de condensadores eléctricos estáticos o
utilizando motores sincrónicos estáticos disponibles dentro de la industria.
¿Es eficiente la cultura energética de su organización?
Las campañas de concientización energética entre los empleados pueden
incrementar notablemente la eficiencia del consumo.
Apagar las computadoras, el aire acondicionado y las luces en horas de almuerzo,
café o reuniones fuera de la oficina podrían parecer medidas insignificantes.
Sin embargo, lo cierto es que pueden reducir la factura eléctrica de cada mes en
un 15 o 20 por ciento.
Una
¿Tiene usted un edificio energéticamente eficiente?
Otro punto a tener en cuenta es el diseño y la ubicación de los edificios.
La ubicación geográfica, la posición con respecto a la salida y puesta del sol y
la circulación del viento son vitales para determinar la temperatura efectiva en
un establecimiento industrial, lo cual repercute en los costos de
funcionamiento, operación y mantenimiento de la planta.
En muchos casos, los excesos en el uso del aire acondicionado se deben al
deficiente diseño del edificio y la inexistencia de planes de mejora continua de
los inmuebles en funcionamiento.
Un sistema de ventilación bien planeado puede proporcionar una temperatura
adecuada sin recurrir a equipos de refrigeración.
¿Se encuentra usted en la frontera de eficiencia energética de su
industria?
Cada industria tiene sus particularidades de consumo energético. En algunos
sectores, como el alimenticio, la eficiencia energética se vincula estrechamente
con los sistemas de refrigeración (de hecho, los equipos de refrigeración
representan más del 35 por ciento del consumo eléctrico).
A esto, hay que sumar el gasto de combustibles fósiles, necesarios para producir
vapor de agua, insumo base de la elaboración de sus productos.
De esta forma, en esta industria particular, una solución práctica puede ser la
integración de controles inteligentes, donde la activación del sistema de aire
acondicionado se realice mediante sensores que detecten el exceso de calor y lo
conduzcan hasta la temperatura de equilibrio.
Otras soluciones prácticas consisten en mantener las puertas herméticas en buen
estado, evitar sobrecargar de productos los cuartos de refrigeración (a través
de un buen control de inventarios) y programar las descargas de productos en
horas de la noche (para evitar que el sistema se vea forzado a recuperar el frío
emitido al exterior).
En definitiva, la ecoeficiencia tiene el potencial de beneficiar enormemente al
medio ambiente a través de la reducción de desperdicios de energía, agua y
materias primas.
El efecto combinado de esas acciones, sumado a la responsabilidad con sus
empleados, las comunidades vecinas y el país hará que la empresa adquiera la
cultura de RSE y obtenga una posición competitivamente sostenible.
Como ejemplo a seguir, podemos plantear el caso de la industria siderúrgica
mexicana. Durante la década 1995-2005, este sector fue reduciendo notablemente
sus indicadores de intensidad energética y de CO2.
Los empresarios lograron bajar de 18 unidades de energía por tonelada producida,
a 14 unidades. Además, consiguieron que el contenido de combustibles fósiles
fuera menor todos los años a partir de 1999.
El esfuerzo combinado de cientos de empresas que asuman su cuota de
responsabilidad con el medio ambiente es, sin dudas, imprescindible para que la
humanidad pueda enfrentar el flagelo que ya se está haciendo sentir a través del
cambio climático.

