Javier Matuk
• Líder de opinión en la industria de las tecnologías de información
• Basado en la Ciudad de México: influencia continental
• Primera columna: “Desde el Teclado” en 1989, periódico Excelsior
• Más de 15 años de experiencia
• Fundó, editó y dirigió más de 5 publicaciones de tecnología
• Co-fundador de SPIN-Internet, uno de los primeros proveedores de acceso
• Experto en el mercado de tecnologías de información y telecomunicaciones
• Cubre eventos de tecnología a nivel local y mundial
Productor y co-conductor del programa Dommo, transmitido de lunes a viernes de 20 a 21 horas por la señal de W Radio 96.9FM. Dommo: el siguiente paso en tecnología.
Co-conductor del programa Innovation Week, que se transmite los martes a las 23 horas por la señal de Canal 52 a todo el país y Estados Unidos. Tecnología e informática para empresarios.
Colaborador de la Fórmula Fregoso-Vinocur, martes y jueves a las 13:30horas, con noticias de tecnología en general, enfocadas al segmento de consumidor final.
Envío semanal a más de 7,000 suscriptores la columna “Desde el Teclado”, con contenido adicional en “Teclado Plus”, donde reporta eventos, lanzamientos, noticias y más.
Colaborador del canal de Tecnología del portal de Telmex y Microsoft, en donde hace análisis de productos (hands on) y publica contenidos de interés general, siempre abarcando temas de tecnología.
Sitio propio con acervo histórico, Foros de Discusión, donde participan más de 1,000 usuarios registrados en los más diversos temas de tecnología.
Editor del suplemento TECNOLOGIA del diario El Economista, donde publica también la columna Desde el Teclado.
Cuidado con las garantías
- Por Javier Matuk
- Publicado 01/21/2008
Recibí un correo con los
comentarios de usuarios de la consola de video juegos Play Station 3 de Sony.
El mensaje explicaba la molestia de algunos compradores de este producto, el
cual, al haber presentado fallas en su operación, no fue reparado en los
centros de servicio de la firma en México. ¿Pero cómo? La pregunta y casi
exigencia suena muy razonable. Si se compra un producto de cierto proveedor, lo
menos que se espera es que hagan válida la garantía. Pero esto depende del
lugar de compra.
Los grandes fabricantes y las
empresas multi nacionales tienen un problema con las ventas en general. Me
refiero, con las ventas que se hacen en otros países. El caso típico en México
es el turista o viajero que va a Estados Unidos y ahí aprovecha y compra
un producto a un mucho mejor precio que en México. Estamos hablando del mismo
producto, con las mismas características y funciones. El comprador lo hace
convencido de que se ahorró un buen dinero –y de hecho lo hizo- y que cuenta
con el respaldo del fabricante en caso de que algo salga mal.
De hecho, sí cuenta con el
respaldo del fabricante, pero en el lugar de la compra. Así, muchos pasan por
la aduana consolas de video juegos, computadoras portátiles, accesorios,
teléfonos celulares y un gran y largo etcétera. Todo se vale, es decir, no hay
una prohibición específica que impida comprar estos productos e ingresarlos al
país (habrá que revisar el asunto del importe de la compra, por aquello de la
franquicia y los impuestos) pero en estricto sentido, miles de mexicanos
compramos algún producto en USA y lo traemos en el avión –o en el coche para
los que viven cerca de la línea-.
¿Qué sucede? Que las garantías
en muchas ocasiones no son válidas en otro país. El usuario que me escribió
decía algo así como “pero como puede ser posible que Sony se lave las manos con
este problema”. La respuesta más directa es: no se está lavando las manos.
Ellos fijan sus políticas de precios y garantías a nivel global y deciden qué
hacer y qué no hacer en cada país. Por ejemplo, muchos fabricantes de PCs hacen
válida la garantía en sus productos portátiles, pero no en los de escritorio.
Lenovo y Apple, por ejemplo, respetan los términos de la garantía de su línea
de laptops, en cualquier lugar del mundo (donde exista centro de servicio).
Pero si uno adquiere una computadora de escritorio, la historia es diferente.
Ahora bien, ¿por qué, entonces,
comprar en Estados Unidos sabiendo que la garantía no es válida en México? El
precio. Es increíble como algunos productos son absurdamente más costosos en
nuestro país. Aunque varias marcas han hecho hasta lo imposible por igualar los
precios, con el fin de evitar ese mercado “gris” (los que compramos de a una
por una y las traemos en la maleta para uso personal) otras parece no
importarles y basta darse una vuelta por Internet para comprobar esas abismales
diferencias en precio que, en ningún caso, están justificadas. No hay forma de
razonar el por qué se debe pagar un sobre precio del 30 o 40% por el mismo
producto sólo porque se compra en México.
Así las cosas, la vecindad con
los Estados Unidos tiene sus ventajas, por supuesto, pero también sus grandes
contradicciones. Si va a comprar un producto en ese país, de cualquier marca o
proveedor, revise dos veces la póliza de garantía. Es más, hable por teléfono
al fabricante aquí en México y pregunte específicamente que sucede si lo compra
allá. Espere a ver que le contestan y en qué tono. Una vez con ese dato, decida
la compra. El riesgo está en que tenga algún desperfecto durante el período de
garantía y tenga que llevarla a donde la compró para que la reparen. Claro, si
viaja constantemente esto no será mayor problema, pero si no, es una cuestión
que debe considerarse.
Otro punto no menos trivial es
el pago de impuestos y la deducibilidad. Sólo se pueden deducir las compras de
productos que se encuentran “legalmente” en el país, es decir, con el pago de
impuestos que le corresponde. Así, una laptop que encuentra en algún BestBuy de
oferta, podrá ser muy atractiva, pero no le servirá para deducir impuestos, a
menos de que llegando a México los pague en la aduana (los criterios y costos
son tan complejos, que puede pensar en un 15% global de impuestos y más o menos
eso será).
Si va a comprar algo fuera de
México sin garantía local, sólo hay que cruzar los dedos y esperar a que no
falle. Y, aunque no nos guste, en este caso Sony o cualquier otro fabricante,
simplemente estarán siguiendo sus políticas en un mercado de libre competencia.
Nosotros, como consumidores, siempre tendremos libertad de decidir en qué y en
dónde gastar.
